CONVERSACIÓN COLECTIVA

El texto de María del Carmen Collado y el video de Pilar Gonzalvo, abren un panorama sobre la importancia del estudio y registro de la vida cotidiana como fuente invaluable de referencias para la comprensión de la historia.

Aunque la cotidianidad está formada por una serie de actos que se repiten día a día, también cambia. Nuestra rutina diaria ahora, no es la misma que cuando teníamos diez años y muy probablemente cambiará dentro de veinte. ¿Qué condiciona esos cambios?, ¿practican alguna forma de registro de vida cotidiana?, ¿qué saben de la cotidianidad de las generaciones que les precedieron en su familia?, ¿cómo ha llegado esa información hasta ustedes?, ¿creen que es verídica?, ¿hay algo de la cotidianidad de su ciudad hoy en día que creen que sería importante registrar? 

Te comparto la siguiente charla como apoyo a tus reflexiones y espero tus aportes en este foro:




Vida cotidiana: la distancia con el registro materno de los objetos

by Sam Fernández Garrido -

Me acerco a la propuesta de atender a lo cotidiano como espacio de investigación de manera expectante, sabiendo que en lo pequeño, en las “intrahistorias” o en los “hechos menudos”, como diría Collado, hay saberes y relatos que solo han adquirido relevancia en la medida en que la cultura popular se ha convertido en objeto de atención a lo largo del siglo XX. Me acerco también con la siguiente pregunta en mente: ¿cómo incorporar el estudio de la vida cotidiana y sus objetos a investigaciones que no tienen lo cotidiano como eje? El texto de Collado proporciona un acercamiento metodológico a esta respuesta. Ella ilumina la diversidad de fuentes que pueden utilizarse para el estudio de lo cotidiano y esas fuentes son fuentes útiles, en sí mismas, para la investigación social, o no son “estériles” como señala Gonzalbo. El texto de Mary Luz Uribe me resulta motivante desde un punto de vista político por la forma en que responde al para qué atender a lo cotidiano: para promover conciencia histórica, respeto y valor a las identidades locales.

No llevo ningún registro de mi vida cotidiana excepto el emocional a través de “diarios” que van por etapas, que a veces escribo y a veces no. Sin embargo, me doy cuenta de la diferencia entre el registro cotidiano de mi madre y el mío propio y es esta distancia la que estaba repensando a la luz del video y las lecturas. Los relatos de mi madre (y los de mi abuela también) me han permitido construirme una idea (ficcionalizada) sobre los aspectos de la alimentación, la forma de vestir, de cocinar, de lidiar con el trabajo del campo, etc… de la vida cotidiana de mi familia materna; profudamente atravesada por venir de una zona rural de Andalucía muy castigada durante la guerra civil, la posguerra y el franquismo, así como por pertenecer a una clase social baja que vivía del cultivo de las olivos y del intecambio del aceite y otros productos animales. 

Me pregunto si alguien que me haya escuchado hablar de mí durante los últimos años (mis amigxs, por ejemplo) podrían reconstruir tanto los detalles de la faceta material de subsistencia de mi vida cotidiana. Sospecho que reconstruirían mejor mis “procesos personales”, mi “vida profesional”, mis motivaciones, mis gustos, mis intereses o mis relaciones. Es decir, mi “subjetividad” pese a que es la materialidad cotidiana lo que sostiene mi vida. Frente a mi madre, en cambio, tengo que excavar en las descripciones materiales y en los diálogos que suscitan para tratar de hacerme una idea de la cultura emocional de la que provengo.

Una expresión de esta distancia es la diferente actitud que, a trazos generales, tenemos frente a los “objetos” de la casa. La actitud de mi madre es acumulativa, “por si acaso un día falta”, aún si hoy no parte de la misma necesidad que antes. La actitud mía es más errante: procuro no acumular porque no puedo ir con las cosas de un sitio a otro. Tomo las decisiones sobre los “objetos” como negociaciones vinculares (Mary Luz Uribe propone algo parecido) y recuerdo las decisiones que he tenido que tomar durante mi última mudanza sobre los objetos que había acumulado durante décadas en el trastero de casa de mi madre, que ahora debía vaciar (algunos de ellos son los que fotografié para el ejercicio anterior, ya que sobrevivieron a mi selección). Me recuerdo un día entero repitiendome el mismo mantra para facilitarme el desapego: “no puedo cargar con todas las historias del pasado”, una frase que da cuenta de los objetos como nudos vinculares. Cada vez que tenía dudas sobre un nuevo objeto, me lo repetía, trantando de  reforzar mi impulso de dejarlo ir. Quería que mi nueva casa estuviera lo más “límpia·” posible (energéticamente) a la vez que añoraba muchos de los objetos que habían conformado mi vida. A lo largo de ese largo día de elecciones, decidí tomar una sola fotografía: un videoscopio (ni profesional ni exactamente de juguete) que compré con 14-15 años y que venía con 4 muestras para observar por la pantalla (una de ellas de sangre) -les comparto la foto-. Aquel objeto, que era lo más cercano a un microscopio que podía permitirme, proporcionaba una pantalla que aumentaba las historias invisibles, aquello que no alcanzamos a ver. Me parece una bonita metáfora del potencial de los objetos de la vida cotidiana para la investigación social.

Videoscopio

Actividades cotidianas

by Georgina Gama -

Haciendo la salsa y poniendo la mesa

Una parte importante de mi actividad cotidiana consiste en preparar los alimentos mientras escucho música. Aquí fotografié dos procesos que son hacer la salsa verde y poner la mesa. En su momento reflexioné sobre la importancia de la identidad en la cocina mexicana y en que poner la mesa también representaba parte de la identidad que quería conservar en mi casa, así que, aunque estuviera comiendo sola, poner la mesa se volvió relevante para sentirme cómoda y a la vez fomentar la convivencia con mi familia a la hora de la comida. La música de Claudia Arellano acompaña este video porque estas actividades las llevo a cabo escuchándola. Así las memorias de la vida en el hogar se constituyen no sólo como parte de una necesidad sino adquieren un breve nivel estético que ido buscando con el tiempo.


¿CÓMO INFLUYE LO COTIDIANO EN MI PROCESO CREATIVO, A TRAVÉS DEL SER ARTÍFICE?

by Ángela González Rodríguez -

Mi trabajo artístico se vale de la cotidianidad para hacer acercamientos a la historia (subjetiva- objetiva), de tal manera que la polifonía es una de mis fuentes, al igual que el lenguaje visual, ya que permiten recopilar y hacer proximidades en el diario vivir de las personas de mi contexto iniciando por mi familia; al realizar este tipo de registros se evidencia que los elementos de uso diario, inicialmente se introducen en “el territorio donde se despliegan y se repiten día con día las acciones elementales de las "artes de hacer", es de entrada el espacio doméstico” (Certeau, 1996, p 120); y estos a la vez toman valor de objeto simbólico, convirtiéndose en una extensión del cuerpo.

Al mismo tiempo, las historias y memorias de nuestros abuelos influyen en lo que creemos pensamos y hacemos, son acciones culturales que viven y a la vez se transforman con nosotros, por ejemplo: los hechos sociales que nos aportan documentos, refranes, música, distintas visiones del territorio, medios-materiales, todas estas manifestaciones influyen en nuestra consciencia y forma de vivir. En este sentido “la vida cotidiana se entreteje con las creaciones y prácticas culturales manifestadas por los sujetos sociales a partir de la interacción en tiempos y lugares determinados” (Uribe, 2014, p 110). En mi caso, la cotidianidad de generaciones antecesoras es muy presente, tengo el privilegio de tener vivos algunos de mis bisabuelos, lo cual me ha permitido escuchar a viva voz la historia de su época, además dialogar con ellos es de los placeres de la vida que más disfruto, ellos son memorias vivientes que recuerdan fechas con claridad, relatan paisajes que se han venido transformando y expresan su postura de como resisten en la tierra a través del cultivo orgánico y como rechazan la violencia tan permanente en nuestro país Colombia.

Por consiguiente, es necesario registrar las dinámicas cambiantes que se dan en nuestra sociedad, desde las fragmentaciones que influyen lo rural-urbano. Entonces, los diálogos son un medio que permiten recopilar memorias-testimonios de mi contexto, los cuales cuentan la historia de Colombia a través de sus vivencias, donde relatan cómo han resistido-enfrentado la violencia desde la muerte de Jorge Eliecer Gaitán, el paro nacional agrario de 2013 y el paro nacional actual 2021; estas narrativas sonoras son una forma de documentación poética, con la cual me he vinculado como ser humano y artífice consciente de la época que nos tocó vivir,  ya que a través del arte puedo manifestar contar lo que otros no saben o  muchas veces se omite.

Según Mary Luz Uribe las sociedades no son estáticas, neutras ni homogéneas; ya que el ser humano crea contenidos dinámicos, generando constantes cambios, relacionados con la innovación tecnológica, las guerras, la política, las migraciones de lo rural a lo urbano…, al igual que la vida cotidiana que también hace parte de estos contenidos desde actividades referentes al trabajo, el consumo, la vida familiar, el estudio, los tiempos de ocio-descanso, los viajes. Al mismo tiempo hacen parte de lo cotidiano, los lugares de la casa, los muebles, la decoración, lo visible lo invisible, la armonía y las discordancias, todo compone un "relato de vida”. Entonces, al habitar un lugar se dibujan retratos y cartografías subjetivas, donde se integra y se apropian elementos del entorno físico, los cuales responden a unas necesidades y a la vez estos elementos constituyen particularidades del diario vivir, como una forma de construcción socio-cultural.

Por lo anterior, la vida cotidiana está en permanente construcción al igual que la identidad, las dos comparten una relación relativa una depende de la otra, por lo cual siempre han sido fluctuantes a lo largo de la historia. En este sentido lo cotidiano crea hábitos y marca al sujeto, con procesos que genera experiencias e involucra sus motivaciones, deseos, capacidades, posibilidades, ritmos y conflictos, lo que implica transformación-creación-modificación de elementos culturales.


La intimidad de la cotidianidad

by Carolina Bedoya -

Hola,

Actualmente estamos viviendo un momento de mucha agitación social en Colombia, país donde nací y vivo. Las manifestaciones cumpliaran un mes y esa pregunta en esta conversación colectiva de si hay algo en la cotidianidad de mi ciudad hoy en día que sea importante registrar? Me ha hecho querer escribirles un poco y sí más que nunca en mi años de vida en este lugar sentimos la necesidad de expresar y manifestar nuestro inconformismo con el estado y sus gobernantes,  nuestras ganas de cambio han hecho que salir a la calle colectivamente y continuamente  reafirme esta protesta sin precedentes en este país. Una protesta contenida de muchos años de impunidad e injusticias contra un sistema absolutamente corrupto y maquiavélico. 

Entonces me pregunto como puedo salir de nuevo a intentar retratar la intimidad de lo cotidiano ? tema que siempre abordo en mi trabajo personal fotográfico, considero  que los hechos sociales en parte desapercibidos del día a día son los más dicientes de nuestras identidades individuales y en este caso de la nuestra colectiva. 

Saldré este 28 de mayo a seguir apoyando y  espero lograr capturar este tipos de imágenes, intimás, sencillas y reveladoras de sincronías de un pueblo con hambre de empatía y cambio. Anhelo compartir el resultado con ustedes. 

un saludo




Cotidianidad e historia

by Silvana Rosan -

Me llamó mucho la atención un aspecto determinado de la lectura de Maria del Carmen Collado: el hecho de que son nuestros antepasados los que han configurado nuestra historia. De tal manera son nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos los hacendados, los colonizadores, los campesinos, los guerrilleros de los años 60 y los dictadores. Esto es interesante porque resulta complejo reconocernos como tales, o reconocer que probablemente muchas guerras, hambrunas, etc hayan sido generadas por ellos. Y también como esto de alguna manera sobrevive. Pienso por ejemplo en la guerra Perú-Chile, las armas homicidas, las tierras de Miraflores campos de pelea. Muchas calles del distrito de Miraflores llevan por ejemplo el nombre de personajes que pelearon en la guerra. El parque reducto lleva monumentos y una pequeña sala construida en honor a dichas personas. Además del plato denominado "causa" que hace memoria de la "causa" de la guerra. La causa como una alternativa económica y diferente para alimentar a los guerreros peruanos contra esta guerra. Hoy es una opción muy común para la hora del almuerzo en la costa.


Esta historia toma un rol particularmente complejo en los partidos de fútbol Perú-Chile. Aquí, pese a que con el tiempo los ciudadanos peruanos han ido tomando distancia del asunto, surge en los peruanos un sentimiento patriota bastante más pronunciado que en partidos contra otros rivales . De esta manera, un suceso de hace más de 100 años, efectuado por nuestros antepasados es todavía visible a ojos de muchos peruanos en eventos cotidianos, especialmente en dicho partido, en los cuales de ganar la celebración es mucho mayor y de perder la frustración y tristeza son también mucho más notorias.


Este es un hecho general. en cuanto a la historia familiar he reconocido que en mi familia materna nadie tiene un gusto en particular por la playa. El sol de verano nadie lo disfruta realmente. Pienso que esto se debe a la falta de memorias agradables en la historia familiar en el sol limeño. Una especie de negación a vivir en Lima. Ellos vienen de Ancash en la sierra peruana. Pese a que mi madre y mis tías han vivido desde muy pequeñas en Lima no han desarrollado ese gusto por el sol y la playa. En realidad a mí tampoco me gustan las actividades playeras, tengo más afinidad por lugares campestres. Esta es mi historia familiar pero quizás conociendo la gran cantidad de personas que han migrado de diferentes partes de zonas no playeras a Lima, es posible que hayan muchas personas que igual yo no tengan este gusto particular por la playa o la temporada de verano en general y actividades afines al sol. 


 


Vida Cotidiana

by Xiomara Valdez -

Hola todxs!

Pensar en la vida cotidiana, en los hechos pasados que la construyeron, acciones inmediatas, conscientes, espontáneas.  Al ver mi entorno ahora, el árbol que se mueve, las casas construidas, los colores, las aves, los coches, veo la mañana. 

Detrás de esto que alcanzo a ver, hay una conjunción de pensamientos, de vivencias; una construcción social y plural. Al hablar del tiempo y espacio en la vida cotidiana magnifica nuestro estar en relación con los demás.

Tengo una imagen de mi cotidiano cuando era pequeña, en una calle sin pavimentar en el que la tierra se esparcía por todos lados, las tardes eran de juego, de encuentros, ir a tocar a la casa de la amiga, de escuchar a los chicos gritando en las calles, montar bici, jugar fucho o bastquet, también habían tardes de televisión, de peleas, era espacios y tiempo vividos.

La vida cotidiana esta en movimiento constante, por intereses personales y necesidades. Quisiera atreverme a comentar que nuestra identidad social tiene una fuerza e intervención continua en los procesos de formación del yo; esta condición ha sido radical por una masiva información a través de los medios de comunicación, una de los medios más peligrosos para mí : como el uso inconsciente de la tecnología sobretodo en niños y adolescentes. La vida cotidiana a cambiado mucho. No quiero generalizar pero las calles ya no son convivencia y los niños tienes actividades planificadas incluso el juego. 

Desde que iniciamos este módulo me he percatado aun más de mi entorno,  no llevo un registro de ello, la mayor parte la tengo en mi memoria, en mi movimiento, en mis palabras, en mis acciones, no me considero buena con los dispositivos para registrar, cuando lo he intentado lo hago mal, no me gusta, admiro la fotografía y video, pero talvez me gusta más hablarlo y me gustaría aprender a escribirlo para compartirlo. 

¿Cómo ha sido el cotidiano de mi familia?, a partir de charlas con los abuelos, de algunas fotografías, de la música que me comparten mis tíos, de las canciones, de lo que comían del como se hablaban entre ellos. Recuerdo que cuando era niña en las tardes platicabamos o compartimos programas en casa de la abuela. Ella nos reunía con sus manjares: tamales, pan de elote, el café, convivimos mucho. Extraño la convivencia con la familia.

yo vivo lejos de ellos desde hace muchos años y ahora pienso en mi hija y su cotidianidad. 

Actualmente cuando camino por las calles hay lugares que si creo importantes registrar, lugares bellos que han sido sustituidos o modificados por construcciones no tan relevantes y significativas.  También creo importante registrar los momentos con los amigos y familias. Registrar las verduras, los mercaditos, (hay uno que me encanta, ellos se reúnen a vender todos los jueves). También registrar algunos rostros como el mío (jajajajajaaaj).,todos vamos cambiando y es bello verse a los ojos continuamente.  (casi no me tomo fotos, no me gusta como me veo, quiero romper con ello).


Gracias Olivia por el material compartido.

 Saludos a todxs!!!!!!




Una hebra universal

by Mar Isabel Valderrama -

Creo que la cotidianidad es un aspecto muy importante que conforma nuestro existir, desde que nacemos y como a medida vamos creciendo estamos en vueltos en una rutina que es crucial  para familiarizarnos, adaptarnos y sensibilizarnos tanto con el entorno como con otrxs. Ciertamente que siempre esta en transformación e influenciado según el momento social, histórico, político, económico que esta viviendo una persona y/o una comunidad, o algo tan simple como el paisaje, si es este una ciudad, campo, barrio, en el mar, la cordillera, etc. Así también influye su propia individualidad, su cuerpo, las vivencias cercanas. 

Este constante cambio se puede describir en el ejemplo claro de la pandemia mundial, que modificó en gran medida la cotidianidad de muchxs. Hace dos años veíamos como una pesadilla imposible el vivir una pandemia mundial, muchas veces ni siquiera nos lo planteábamos, sin embargo hoy es una realidad y hubo una obligación a adaptarse, construir un nuevo cotidiano según la contingencia que puede cambiar un próximo año. 

Hace unos 3 meses aproximadamente, vamos a caminar con mis abuelxs desde el pueblo hasta llegar a un campo cercano, cocechamos manzanas, castañas y hongos. Llegamos a un predio que era el lugar donde vivía mi abuela, ahora un sitio eriazo que antes contenía un hogar, un estero desaparecido, animales, una vida. Ella me contaba con nostalgia la historia cotidiana en torno a ese lugar que ya no existe, solo en sus recuerdos. También salimos acompañadxs de Lucas, el perro más viejo de la casa a quien yo adopte hace 12 años aproximadamente y quedo viviendo con ellos cuando me fui, el era muy mañoso con desconocidxs ya sean humanos u otros animales, pero ahora con mucha paciencia y tratamiento podemos sacarlo sin mayor problema. Su cotidiano también ha cambiado.

Pienso que el territorio en donde nos encontremos siempre tiene una historia que puede encontrar un dialogo transversal, "El hilo que teje el mundo" como escribe C. Vicuña en sus poemas, y siento que en este pueblo en particular hay muchas historias que necesitan ser registradas, el accionar para tomar este relato que constantemente es silenciado o ignorado, para resaltarlo como un valor local que es igual de valioso.


Gracias por estas reflexiones, me ha servido mucho para re-pensar mi historia y otras historias.

vida cotidiana desde la frontera

by Areli Veloz Contreras -

Me gusta mucho la historia de la vida cotidiana, estudié historia y recuerdo que era una de mis materias preferidas. Gracias a los textos de Pilar Gonzalvo, sobre la vida cotidiana de las mujeres en la Nueva España, es que me empecé a interesar en las teorías feministas y los estudios sobre la colonialidad.

Por las preguntas que nos planteas en esta conversación me gustaría contrales sobre un trabajo que realicé hace algunos años. Estaba estudiando el tema del trabajo de las mujeres en las maquiladoras en la ciudad de Tijuana y me fue difícil hacer trabajo de campo en distintas espacios debido a que eran espacios difíciles de entrar. En algún momento me vi algo desesperada porque no podía acceder a la información que yo quería en ese momento que era hacer entrevistas. Por distintos motivos empecé a ver otras alternativas para conocer la historia de estas mujeres. Fui a la hemeroteca de la ciudad a revisar los periódicos de la década de los 50s y 60s, para buscar antecedentes sobre trabajo.

Sin embargo, al ver los periódicos, empecé a percatarme de que había varias notas sobre casos de mujeres y médicos que eran acusados por prácticas de aborto, al mismo tiempo veía también varias notas de reflexión sobre el tema del divorcio y había algunas otras que hablaban sobre los movimientos feministas que en esos años se estaban dando en California. Posteriormente, empecé a contrastar estas notas con aquellas que estaban en la sección de Sociales y era interesante ver como se representaban las feminidades en las fotos de los cumpleaños, los eventos de caridad, la llegada de algún personaje importante a la ciudad y los eventos que realizaban, las fiestas patrias, los bautizos, entre otros.

Después de hacer estas comparaciones que, al principio, podrían parecer obvias, empecé a buscar información sobre el contexto social y cultural de estas ciudades en dichas décadas. Lo que empecé a ver fue el cambio sobre aspectos como el género y la sexualidad que se representaban en las notas de periódico y que respondían a los cambios de la época.

Rastrear la historia de las personas “comunes” es un reto para los historiadores, pero se puede rastrear a través de diversas fuentes que, como dice Gonzalbo y Collado, pueden estar en periódicos, canciones, novelas, tradiciones, etc. En mi caso los periódicos y las fotografías fueron de gran utilidad, y me dejaron entender, por un lado, los valores que se expresaban en una época específica, en este caso por medio de los discursos nacionalistas que exaltaban valores femeninos muy particulares. Por otro lado, analizaba las prácticas que iban en contradicción con aquellos valores dominantes sobre las feminidades, donde se reflejaban aquello que se castigaba o se deslegitimaba, como todavía pasa con el caso de los abortos, pero también la exaltación de las feminidades por medio de las representaciones en las notas de sociales expresan una manera de entender lo cotidiano y, para mi interés, las pugnas por los valores que en determinado momento adquieren centralidad.


Vida cotidiana

by Diego González -

La vida cotidiana, es una fluctuación continua. Es resultado de las tensiones entre continuidad y cambio; universo personal y universo sociocultural. Sus límites son difusos pues en su curso, ocurren una diversidad de procesos simultáneos de representación, interpretación y percepción. Es una experiencia individual, interrelacionada a otras experiencias individuales o colectivas. Los cambios y continuidades poseen una dimensión temporal, espacial y situacional; que se transforma a lo largo de la vida de una persona, grupo o comunidad. Articulada a otros espacios, tiempos y situaciones en continua interpretación y reinterpretación.    

 

No realizo un registro directo de la vida cotidiana, pero a través de los dispositivos y las compañías que desarrollan bienes y servicios de tecnologías de comunicación e información, como el buscador de mi computadora o teléfono celular, se realiza un registro indirecto de aspectos de la vida cotidiana, que se suman al flujo del big data; sujetos a la interpretación de algoritmos desarrollados por otras personas con distintos fines.

 

El relato oral ha sido una fuente continua para imaginar la cotidianidad de las generaciones precedentes en mi familia. Las anécdotas familiares centradas en una persona, lugar o suceso específico, y los relatos interconectados que se desprenden al ser narradas. Representan un destello del universo cotidiano de otras generaciones e integran un registro fragmentario que puede extenderse por medio de charlas, preguntas, fotografías, videos, música, otros relatos o el mismo relato narrado por otra u otras personas.

 

La vida cotidiana imaginada a través de los relatos orales, se cubre de elementos materiales e inmateriales, que dan forma al universo cotidiano de otras generaciones. De manera irreflexiva o reflexiva, elementos materiales e inmateriales, “externos”, como una película o un objeto que represente o de cuenta de una época anterior, permiten recargar la imaginación para reinterpretar los relatos orales acorde a una situación, espacio y tiempo determinado. Los relatos orales familiares también adquieren un aura mitológica. Es común la repetición variada del mismo relato que agrega u omite información. Y el relato narrado por otra persona presenta una mira distinta de los sucesos.

Hoy habitamos la incertidumbre ....

by Daniela Berrios -

Revisando el vídeo de la historia de lo cotidiano y otros vídeos de unas tertulias sobre la temática, relaciono  profundamente   los componentes de la cultura que propone Macionis y Plummer (2007) y la otra manera de entender al sentido de la cotidianidad, llena de símbolos como modos de producción de significados a través de la representación y repetición de actos cotidianos, con sus lenguajes y corporalidades como los modos que se percibe y experiencia el mundo y permiten comunicarse y reproducirse cotidiana y culturalmente.  La cultura cotidiana como re-conocimientos para encontrarnos en relatos con sentido, identificarnos con prácticas cercanas y experimentar los modos de estar y ser.  Una estética de la repetición más que de la innovación, donde el placer está en el goce de un ritual, práctica y experiencia  que genera el habitarla.

 La historia de todos los días, la historia que hacemos todos los días es esencial para la historiografía de lo cotidiano, las practicas cotidianas son practicas históricas, transformándose en un puente para entender el pasado y sus formas de vida, reconstruyendo la cotidianidad del pasado. Los hábitos cotidianos influyen en como percibimos los símbolos, siendo esta inmensamente rica en temas, ya que somos los protagonistas de la historia de nuestra vida cotidiana, fijando la mirada en los hábitos.

 Hoy habitamos la incertidumbre ....


Vida Cotidiana

by Malinali Mosqueira -

Me parece muy importante la pregunta que se plantea en el video sobre ¿Cuáles son los valores que están detrás de estas actividades cotidianas que tenemos?, porque cuestionarnos esto nos puede ayudar a analizar y comprender la importancia o las razones del actuar social y sus ideales, ya que como menciona Mary Luz Uribe Fernández “La vida cotidiana, se construye mediante las relaciones sociales compartidas, experimentadas e interpretadas de acuerdo a la subjetividad. Así, la vida cotidiana representa el centro de la historia, siendo ésta, la esencia de la sustancia social”.

Una de las formas en las que son identificados los cambios en la vida cotidiana es a través de las diferencias generacionales; hoy en día muchas actividades y maneras de comportarse cotidianamente están regidas o influenciadas por valores distintos a los de hace varios años, las últimas generaciones ya no están tan obsesionadas con el éxito (capitalista) y la estabilidad material y laboral (para muchos eso no existe), el acceso a la información e ideologías como el feminismo, el marxismo, y la universalización de los derechos humanos , han hecho que las leyes y las normas sociales cambien, dejando de normalizar hechos y conductas represivos, misóginos o violentos y quitándole peso al trabajo como acción dignificadora para enfocarse más en lo que hace digno a un trabajo.  

¿Qué condiciona los cambios en la vida social cotidiana?

Hay muchos factores que pueden cambiar o modificar la vida cotidiana, pero de acuerdo a los materiales revisados (lecturas y video) y a lo que he estado reflexionando al respecto considero que lo que condiciona estos cambios principalmente es la dinámica (o estructura) económica, la política, la estructura y ejercicio legal , el uso de los medios de comunicación y tecnologías de uso común (como el transporte o las TICS) , las condiciones o costumbres laborales, los valores y costumbres , los hábitos alimenticios, las políticas públicas , sanitarias y sociales , y los cambios en el medio material como contingencias ambientales, desastres naturales, escases de recursos, etc.

¿Practico alguna forma de registro de la vida cotidiana?

No practico una manera de registro que tenga directamente esa intención, pero las fotografías que tomo y guardo, sobre todo las fotografías tomadas en espacios públicos o turísticos han sido un registro indirecto de los cambios en la vida cotidiana; en ocasiones me gusta verlas en orden cronológico e identificar los cambios.

Antes de la pandemia pensé en hacer un registro fotográfico de las diferentes manifestaciones de protesta que se dan frente al palacio de gobierno del centro histórico de mi ciudad, pero al vivir un poco alejada del centro y no tener un proyecto en particular al que pudiera aportar algo este registro, ha quedo como pendiente para realizar en otra ocasión.

¿Qué se de la cotidianidad de las generaciones que me precedieron en mi familia?

Se poco, por medio de conversaciones y fotografías y de manera indirecta por medio de cassettes con grabaciones de un programa de radio en el que participaba mi papá. Los principales cambios que identifico y observo son en los ámbitos económico, laboral, tecnológico comunicacional y social. A grandes rasgos se puede decir que las generaciones que me precedieron contaban con mayor estabilidad y oportunidades económicas y laborales, por ejemplo, mi madre desde los 18 años ya contaba con su trabajo de maestra del que ahora ya está jubilada y mi padre a lo largo de su vida tuvo muchos trabajos muy variados (yo muy probablemente no tenga jubilación y los trabajos que he tenido no han sido con variados, hay muchas menos opciones). También el uso de los medios de comunicación y las tecnologías que se usaban eran muy diferentes, mis padres y las generaciones anteriores a mí, usaban mucho la radio como medio informativo de comunicación, después la radio fue viéndose desplazada por la televisión; en mi casa no acostumbramos a ver televisión, pero mis abuelos paternos quisieron seguir y adaptarse a esta nueva tendencia llegando al grado de tener cinco televisiones en su casa , una en ambas habitaciones de la casa, una en la sala, una en comedor y una en la cocina. En el ámbito social lo que más identifico es que antes las reuniones y los eventos sociales eran muchísimo más frecuentes y tenían mucha más importancia ya que no había tantos medios tecnológicos para mantenerse al tanto de los familiares, amigos y conocidos.

¿Hay algo de mi cotidianidad de la ciudad donde vivo hoy en día que creo que sería importante registrar?

Hay muchas aspectos de la cotidianidad que considero importantes de registrar pero lo que me causa inquietud y considero que es importante de registrar en este momento es el uso del agua en la ciudad , ya que se viene una crisis hidráulica y aún hay muchas personas que en su cotidianidad lavan su auto más de una vez a la semana, se bañan más de una vez al día, desperdician agua al regar sus plantas y enjugar sus portones o fachadas al hacer estas actividades de manera muy prolongada y usando agua limpia de un solo uso, etc. También considero importante hacer registro del ecocidio que está haciendo la gubernatura actual, al hacer cambios, remodelaciones y construcciones innecesarias en las que se arrasa con las pocas áreas verdes que hay dentro de la ciudad. De igual manera como comentaba anteriormente me llama la atención el registro de manifestaciones urbanas de todo tipo, pero sobre todo de protesta. Por último, leyendo la participación de Bruno en este foro, me doy cuenta de lo primordial que debe de ser la identificación y registro de la violencia en la vida cotidiana; la ciudad de Querétaro (en la que vivo) tiene altos índices de discriminación y violencia laboral (sobre todo a mujeres y población minorizada) así como de violencia doméstica, por lo que es fundamental visibilizar y analizar esta violencia presente en la cotidianidad de lo público (en lo laboral) y lo privado (en lo doméstico).


cotidiano cambiante

by Vanessa Jesus -

Lo que sé de la cotidianidad de la ciudad de mi familia es a través de relatos orales de mis tíos, y padre. La ciudad que nací es muy cambiante, en una semana ya se cambió la configuración espacial de una calle o un barrio.

Los cambio van condicionados con los intereses de los que allá habitan. Eso varia de acuerdo con el grupo que allá configuran la región. Desde que salí de la ciudad en que nací había muchos cambios de paisaje, económicos y climáticos. La cotidianidad en que estaba acostumbrada casi que no existe más.

Yo sé que en la cotidianidad de mis familia, era más seguro, todos dicen eso, pero también era más difícil tener acceso a servicios públicos de calidad. La hierarquía creo que fue lo que más ha cambiando.

Antes los mayores eran autoridad incuestionable, ahora la juventud tiene mas espacio.


Lo cotidiano, un concepto demasiado grande y sin definición exacta.

by Celeste Juárez -

Lo cotidiano, un concepto demasiado grande y sin definición exacta. Pareciera extraño pensar que la historia personal y colectiva de cada individuo tiene mucha importancia a nivel de una historia oficial o de las "grandes anécdotas a nivel mundial", pero que seria de la humanidad si esta en su estado singular no contara con una historia propia. Qué sería de la vida misma, incluso antes de que que el término cotidiano saliera a Luz en el siglo XX con su nueva perspectiva de percibir y analizar el mundo, el día a día de los sujetos sociales fue forjando un mundo, donde fue parte principal y secundario de la historia mundial. 

La construcción de lo cotidiano al basarse en el saber y el deber, ( Conocimiento y responsabilidad) nos expone que existen valores, creencias y aproximaciones a la verdad aprendidas desde afuera; creando así un carril de doble vía entre los actos cotidianos a nivel micro y los actos cotidianos a nivel macro, pero a nivel macro desde el poder ejercido por algún sector de la sociedad. Como en el ejemplo de los Indios mexicanos del que habla María del Carmen Collado al decir que no solamente tomaron la religión católica, sino que la resignificaron por medio de rituales y códigos que les dio identidad  como pueblo. 

Dicha cotidianidad resulta ser rica, debido que no existe un hombre mas importante que otro, tan importante es la vida cotidiana del presidente en un gobierno democrático como la del jornalero, o la vida privada y cotidiana del rey Luis IV como la de su jardinero. Ambas cotidianidades al verlas a grandes rasgos tal ves parezcan lejanas, extrañas, pero ambas demuestran un estilo de vida realizado en un espacio y tiempo en especifico y por lo tanto su complementariedad. 

Entonces, lo cotidiano el acto más genuino y contaminado de todo ser humano, si fuéramos tenaces en ver con ojos críticos nuestros propios actos cotidianos y ver nuestras propias desiciones, sabríamos lo indispensable  que son nuestras acciones en "pequeño" y como generan un impacto en el resto de la humanidad. esto me hace pensar, en lo que muchos psicólogos argumentan, en sanar energías en lo personal para sanar a una sociedad. 


Lo cotidiano...la existencia

by Lourdes Morales Vargas -

En efecto aunque la cotidianidad está formada por una serie de actos que se repiten día a día, la rutina, esta también cambia, nada es eterno y el cotidiano, nuestro cotidiano se nutre de distintas experiencias, los espacios vividos, las vivencias resignifican en todo momento nuestra cotidianidad...lo cotidiano es un continuum que se adapta en tanto las experiencias pasadas y presentes, un continuum que se modifica, que cambia o se adapta a las circunstancias propias de la vida, los tiempos, los espacios, los intereses propios, también que se adapta a lo impredecible, lo impensado, lo que sucede.  Desde lo personal desde hace algunos años y quizás por mi obsesión a mantener el "control" o la disciplina del caos de la vida que implica la vida misma de una mujer que trabaja, es madre, sueña, estudia, crece y es atormentada "aunque suene a cliché", intento llevar rutinas bastante específicas, horarios bastante controlados (aunque no obsesivos) de lo que hago en el día a día, nunca he sido lo suficientemente intrépida como para  romper la rutina repentinamente (no es que no lo haga, pero me cuesta trabajo). Sin embargo, dentro de estos espacios vivenciales (ciertamente controlados) existen momentos de ruptura personal que ayudan a registrar momentitos de mi vida, de mis etapas de mujer, de mis etapas como ser que observa, que respira, que entiende que la vida "es" a pesar de todo. Desde siempre creo, o desde que recuerdo, suelo dibujar (garabatear) en una serie de cuadernos que están regados por los lugares personales de mi existir (baúles, muebles, libreros), la especie de dibujos, algunas ilustraciones mas elaboradas hablan de mí, de mi sentir, de lo que yo soy en ese preciso momento, los dibujos a veces se acompañan de textos, que hablan del dolor, de la alegría, de las anécdotas, el lápiz, el plumón o la pluma ya sea a modo de poesía o de dibujo relatan mi andar por el mundo. Mi cotidiano, la rutina también se nutre de estos elementos indispensables para mi existencia, indispensables para construir mi propia memoria. 

En cuanto a la pregunta hay algo de la cotidianidad de su ciudad hoy en día que creen que sería importante registrar, yo pienso que sí. La ciudad, por sí mismo es un ente viviente  que se modifica y resignifca en todo momento de acuerdo a las propias vivencias de los habitantes, de acuerdo a todos los sucesos que la configuran como "ciudad", que si hay algo que registrar, todo es susceptible de hacerlo, la gente, los hábitos, los discursos, las vivencias, los habitantes, los sonidos, su espacio territorial. Desde hace algunos años, desde 2012 aproximadamente me he dado a la tarea de registrar visualmente todo lo que sucede en los muros de la ciudad donde habito, y cuando digo lo que sucede en los muros hago referencia a aquellos dibujos, gracias, letras, palabras, ilustraciones, graffitis que se hacen en ciertos muros y espacios de la ciudad. Estos muros y sus murales o inscripciones son el reflejo de la serie de cambios o actividades de ciertos jóvenes que han usado a los muros como soportes para decir, hablar, dibujar sus propias realidades o expresar su propia existencia. Yo pienso, que en tanto sigan existiendo estas inscripciones en muro y en tanto mi interés académico, personal sigan estando ahí, seguiré registrando este espacio de existencia. 

Cotidianidad vital

by Bruno Rosales -

La cotidianidad de mi vida ha sido fluida, pero recientemente se ha visto impactada por el inevitable cambio del estudio al trabajo. A pesar de que este cambio, así como mis diversos comportamientos cotidianos los llevo frescamente en la memoria, desde hace varios años ya —unos cuatro—, me he dado a la tarea de día con día escribir algo, sin importar qué (poema, aforismo, idea, fonemas...). Es mi disciplina, me hace feliz porque permite comprenderme desde varios ángulos: uno por día. Cada cierto tiempo, cuando el ímpetu llama, reviso mis cuadernos de notas y me pongo a leer lo que escribí para vaciarlo en archivos de computadora. ¿Qué tal que se pueden hilar de alguna manera y volverse un libro? En esos viajes por mi letra, pensamiento y sentir, suelo reírme, llorar, sorprenderme, entre otras cosas, con un yo pasado que es distinto al de hoy. Es un trabajo muy gozoso, mismo que me ha permitido ser cada vez más cercano a mí, a mis deseos, temores, ilusiones, bloqueos, etc. Además, todo aquello que identifico y ya no quiero en mi vida, lo cambio para mejor. Y esos procesos han quedado arduamente anotados en páginas cuadriculadas, rayadas, blancas, hojas rotas por la frustración de la pluma, lápices de colores, plumones, una o dos servilletas, muchísimos post-its, y demás. En dichas revisiones, lo que considero caduco, lo tiro. Ese acto de desechar cosas mías que solo entorpecen mis raíces, que solo las secan y no me permiten desprenderme de territorios ya explorados, me es extremadamente gozoso. Me libera. 
En cuanto a la pregunta de si hay algo que crea valioso registrar en el cotidiano que me circunda, sí lo hay. Son muchas cosas, evidentemente, pero en particular a mí me mueve mucho, desde hace unos 2 meses, la posibilidad de registrar las sonoridades de los ambientes que mas he visitado recientemente y desglosar aquellos indicios de violencia que hay en dichos ambientes sonoros. Últimamente he recopilado esos mundos y detalles, mas no me he dado a la tarea de revisarlos. Pienso que me hace falta recopilar más. Analizar la violencia cotidiana me parece elemental si se desea cambiar dicho monstruo que nos aqueja día con día de maneras cada vez más insensibles. De lo contrario, como bien lo dijo Pilar Gonzalbo, consideraremos que nuestros abuelos, padres, o nosotros mismos, no fueron (ni somos) creadores de esta violencia. Nada más falso que ello, pienso yo. Pero queda por ver por qué y cómo.
Gracias por el espacio de reflexión en torno a un tema tan importante.