ACTIVIDAD: ESCUCHA PROFUNDA Y SILENCIO.



La actividad que vamos a realizar se divide en 3 ejercicios de escucha profunda a partir de la obra 4:33 de John Cage.

Revisa en tus materiales el pdf que se llama Ejercicio sobre la obra de Cage. Ahí encontrarás las indicaciones para esta actividad.

COMPARTE UNA SÍNTESIS DE TODA TU EXPERIENCIA EN LAS 3 FASES DE ESTA ACTIVIDAD.




escuchas sincrónicas

by Alicia Seoane -

Mientras observaba y escuchaba la obra de Cage estaba recostada en la cama, ya era de noche y estaba intentando captar el significado de esta pieza...

Escuchaba a mi pareja calentarse la cena en el microondas...

El ascensor que suena cuando sube y baja de fondo, lejano

Los sonidos de las tuberías del vecino y el agua bajando por ella ( a la noche mi casa deja ver la debilidad de sus paredes, parecen de papel)

La televisión de fondo con el canal 24h dónde pasan el telediario, casos de corrupción, covid, cifras, vacunas

silencio ( pensamientos y voces internas, habré descongelado el pescado de mañana? mierda me estoy yendo... vuelvo al silencio)

Se escucha como mi pareja enciende la luz, mueve la silla, los cubiertos, le da al móvil mientras ve la tele ( sudores...)

Aún quedan tres minutos, silencio,

Pasan coches por la calle...

agua de la cisterna de fondo...

mismo ruidos

silencio

. En la siguiente propuesta decido registrar el sonido de un bar, estoy comiendo fuera de casa, estoy sola y leyendo un libro, miro a mi alrededor y hay barullo, me pregunto si haciendo un acto de escucha soy capaz de ir diferenciando cualidades del mapa sonoro del bar, además de barullo: lo intento:

Los cocxneros están cocinando a la vista del comedor, hacen ruidos con las cacerolas, sacan platos, hablan, el espacio es amplio y tiene unos techos altos por donde entra luz natural del cielo, enfrente tengo a dos señores sentados que conversan escucho palabras sueltas, no recuerdo ninguna, quizá algo de construcción por sus palabras deduzco que son arquitectos. O a mi me lo parecen... escucho tenedores, y el móvil de dos chicas de al lado...

De fondo oigo una especie de bfgr bfrgrrr bfgrrr que no es un sonido definible con palabras, es algo así como una cantidad de personas haciendo sonido a la vez, a veces me recuerda al sonido lineal del coche cuando vas por la carretera...

Oigo muchas voces, no diferencio ninguna,

Ruidos de cristales, vasos , tenedores, y de fondo una música que no diferencio en medio de este territorio.

Tengo el sonido registrado, lo oigo más tarde. Me parece hermoso, podría ser una banda sonora, de cualquier bar del mundo. este sonido no requiere de saber idiomas. Mágico.

. La última propuesta de 4,33 minutos de escucha

Paso por momentos, cuando hace sol y salgo a mi balcón la luz me relaja, y esa sensación térmica hace que me predisponga a este ejercicio de manera relajada.

Es por la mañana, hace un día soleado y empieza la vida en mi barrio, oigo los pasos de las personas de la calle pues vivo en un segundo, oigo los coches, y oigo los negocios como comienzan el día, personas que se saludan, entremezcladas con espacios breves de silencio, alguna que otra gaviota lejana que me encanta escuchar de fondo. es curioso como cuando oigo a las gaviotas soy capaz de sentir el olor del mar. Se producen sensaciones de sinestesia, una sensación me lleva a otro territorio, a ratos visual, olfativo...

y ahora al traer esta experiencia aquí, ya es palabra, el sonido es el clic clac del teclado, mientras logro recompponer la sensación de una escucha placentera....






Detente y escucha

by Monserrat Cortés Herrera -

Comenzaré mi escrito enlistando los sonidos percibidos en la primera escucha. 


  • Aplausos del público 

  • Movimiento corporal

  • Temporizador 

  • Cierre del piano

  • Suspiro del perro

  • Carraspeo

  • Pitido

  • Movimiento de la tapa del piano

  • Sonido del movimiento de las manos

  • Pitido

  • Cerrar el piano

  • Risas

  • TOS

  • Avión

  • TOS

  • Eco del avión 

  • Respiración del perro

  • Sonido electrónico 

  • Ronquido de perro

  • Sonido de máquina 

  • Motocicleta 

  • Camión pasando 

  • Tintineo metálico 

  • Sonido de acomodo de piernas

  • Pitido 

  • Abre piano

  • Ruido del movimiento de objetos

  • Tos 

  • Movimiento corporal 

  • Cierre del piano 

  • Pitido 

  • Tos 

  • Sonido de sonar nariz 

  • Sonido electrónico 

  • Carraspeo

  • Sonido de ambulancia 

  • Sonido de moto

  • Ambulancia 

  • Sonido de movimientos corporales 

  • Sonido electrónico 

  • Pitido 

  • Sonido de movimiento de objetos 

  • Aplausos 

  • Gritos. 


Mientras escuchaba el video 4’33 de John Cage, el paisaje sonoro que se mezcló con el fue un constante sonido electrónico que se genera al reproducir el mismo video mediante la computadora. De igual manera, fue constante el sonido de la respiración de mi perro; ambos eran sonidos cercanos a mi. Los sonidos aleatorios se encontraban en el exterior de mi entorno, por lo que eran más lejanos como las ambulancias, la moto, el camión, los aviones. Este último llamó mi atención al escuchar más de uno y notar el tiempo que dura su sonido después de pasar a manera de eco vibratorio.


Por otra parte en el video escuché mucho movimiento corporal por parte de Cage y del público que se acomodaba para enfrentarse a la pieza de silencio. Note que cuando Cage abría o cerraba el piano, acompañado del pitido, era cuando más ruido se escuchaba, se generó una aglomeración de sonidos del cuerpo humano como la tos, el carraspeo, el movimiento corporal, como si el espectador esperara escuchar un sonido para liberar la tensión generada por el silencio y generar un sonido para liberarla. Los primeros momentos de silencio más este paisaje sonoro generado por el público hasta que logran ceder al silencio, se libera un poco la tensión que conlleva el enfrentarse a la nada pero nunca se logra el absoluto silencio, pero disminuye para ser interrumpido el proceso con el cierre de piano que marca el final y los momentos corporales del público para aplaudir. 


Segundo ejercicio

Mi paisaje sonoro se sitúa en un ambiente natural donde escuchamos el aleteo del ir y venir de distintos pájaros, acompañado de su canto en pregunta y respuesta a distintas distancias que genera una textura de capas sonoras. A este se le suma un sonido aleatorio corto y agudo que generan los grillos, se destaca por ir y venir, a diferencia del como se escucha el viento entre las plantas, que aunque es constante tiene distintas formas, a veces más fuerte, otras sutil, a veces rápido, otras muy largo, pero siempre está. Sorprende escuchar, a lo lejos el tintineo de un objeto metálico que choca entre sí y genera un sonido agudo, inconstante que se pierde con el ruido de un motor de coche que ha sido encendido y avanza sobre las hojas seca que genera un crujido a manera de de macha que se difumina conforme se aleja este. 


Tercer ejercicio

Mi experiencia con el tercer ejercicio, que a diferencia del primero lo realice por la mañana al exterior en la azotea. Al inicio note que lo primero que escuché eran los sonidos que estaban al nivel de la tierra, estos sonidos eran un vaivén de los coches pasar por la vía rápida cercana, por lo que era un sonido constante, a veces venían del sur otras del norte, pero siempre se escuchaban. Se sumó a este el nivel que está a la altura de mis ojos, por así decirlo a una altura medio, que fue el cantar de los pájaros, que si bien eran un pregunta- respuesta, estuvieron presentes toda la escucha de manera aleatoria y en distintos niveles de volumen. Posteriormente note el ruido más arriba de mi, que era el de los aviones y helicópteros que pasaban dejando un estruendoso eco a su paso. De este nivel me sorprendió lo constante que es este ruido, tengo presente el ir venir de los autos, pero no tenía consciente el de los aviones que forman parte de mi día a día. A este paisaje sonoro se mezclan los sonidos aleatorios, cortos y fugaces como el ladrido de un perro, una moto pasando, el sonido de un objeto cayendo, la voz de una conversación confusa, un claxon. Al inicio sentía que mi escucha era bastante tranquila, pero conforme se acercaba el minuto 4 ́ 33 ́ ́ todos estos ruidos se mezclaron generando capas, texturas sonoras del caos de la ciudad. 


Conclusión 

El silencio es la invitación a la escucha consciente de lo que sucede a nuestro alrededor, de salir de lo establecido para enfrentarnos con algo desconocido y abstracto. Es interesante todos los sonidos que son parte de nuestro día y dejamos de escuchar por estar inmersos en la rutina, computadora, trabajo o incluso en nuestros propios pensamientos. Es como un diccionario de ruidos, cada que te abres a él encuentras una nueva textura, volumen, tiempo, ritmo. Elementos que te hacen consciente del ambiente y nos invitan a habitarlo de una manera donde estos sean parte de él. 



Mi ejercicio de audición de la pieza 4:33

by Edwin Noguera -

FASE 1: Siento que gritos y chillidos de niños se entremezclan con el ruido blanco del video. Le bajo el volumen al video porque siento que el ruido ambiente del video me ensordece ante el ambiente real. En el video se escuchan algunas bocas y gargantas acomodarse. El sonido de la la madera se pronuncia bastante, es como un sonido implícito y constante. Aquí estoy cerca al aeropuerto, siento que en cualquier momento escucharé las escandalosas turbinas de un avión, y me encuentro en suspenso. Escucho el sonido del plástico del cronometro del interprete, pienso que el sonido de la madera, el del plástico y el sonido del pitido digital del cronometro pueden conjugar 3 cosas importantes de la vida en general. Es curioso pensar que hay silencios que se sienten calmos como otros que son más una inquietud, por ejemplo, en la sala del video, estos se alternan, pero si siente mucha más inquietud que calma, donde estoy, se siente calma, y la superposición de estos dos ambientes me llama la atención. 

FASE 2: Escucho los labios de una mujer, la sutil apertura de su boca produce una sensación cálida y puedo sentir la textura de su labial. El lobby se llena del ruido de los sutiles movimientos de la mujer en el sofá de cuero. Hay unas rosas artificiales en la mesa de centro, y aunque no suenan, su estancia es como si en algún momento fuesen a moverse, y eso produce la expectación de un sonido imperceptible pero posible. En la recepción hay un hombre que rosa el codo en el mesón del mostrador, tampoco es perceptible a mi audición este rozamiento, pero casi puedo amplificar este sonido en mi mente. Doy un suspiro, porque se me había olvidado respirar por la concentración en el instante y el suspiro resuena de tal forma que atrae la mirada del recepcionista y de la mujer. La espera produce calor y la mujer se pone de pie y camina, sus tacones resuenan bastante y el eco se distorsiona entre más se aleja del sofá. 

FASE 3:  Estoy en mi habitación. Hay un ruido constante de una señora que habla en el apartamento de arriba, escucho niños afuera vociferando cosas que no entiendo. Me es difícil definir el contexto en el que están estas personas. Parece ser que el niño juega con otro y que la mujer da un consejo o una instrucción muy seria. Escucho aves, el sonido proviene tal vez de alguno de los balcones de los apartamentos vecinos. De vez en cuando se escucha el ladrido de algunos perros. Otro sonido constante es el de alguien que repara o ajusta algo en los pisos de arriba, como si no pararan de cambiar de posición o decorar las cosas de un habitación. Antes del ejercicio me sentía algo cansado, durante el ejercicio sentí mucha curiosidad por la calma que me producían estos sonidos, al final sentí que el tiempo era muy corto y me hubiera gustado continuar, aunque creo que me hubiera quedado dormido; pienso que es poético dejarse aliviar o arrullar por lo que acontece en el azar del sonido/ruido ambiente, es como si la mente se evaporara allí, en el ambiente, lentamente.

273x3

by Holman Sebastián García Chantre -

Primera parte:

Play video: Ruido blanco, pitido, respiración, tosido fuerte, las motos hacen rúúúúúúúm… rúúúm… música que no logro identificar a la distancia.

Segunda parte:

Teorizador programado a 04m 33s: Shíííjúúú… exhaló el lepollovid, ¿dentro de cuantos metros cuadrados estaré encerrado? se escucha un acordeón, sé que es de afuera por la distancia, una llamada al teléfono, es mi madre, al parecer un moto-carguero ha perdido unos paquetes, sigue sonando el vallenato: ¡Ayyy! dice Silvestre, de nuevo las motos rúúúúúúúúúúúúúúúúúm… se va apagando el sonido, un búho me llama, es la hora del inglés.

Tercera Parte:

Teorizador programado a 04m 33s: De sentir, no sé, diría que nada, tal vez el leve peso de la almohada que puse sobre mi pecho o la textura de los materiales que hacen contacto con mi cuerpo. Respecto los sonidos, los reconozco sin problema, para mí son lo que son cada uno dentro de sus respectivas frecuencias, es más, de cierta manera los veo todos dentro de un espectrograma en mi cabeza con ecualizador y todo, los sonidos agudos, medios y graves cada uno ocupando su espacio en el paisaje sonoro.


Viajes Sonoros

by Carlos Mario Durán Mogollón -


Movimiento 1.

Fue en mi habitación, la cuál está ubicada muy cerca de una avenida principal de la ciudad de Bogotá. Durante el ejercicio, luché bastante por escuchar los sonidos incidentales de 4´33, ya que la envoltura general de los sonidos citadinos parecía tragarse todo. Sin embargo, poco a poco esa masa de sonido generalizada, se fue convirtiendo en una base, como un contrabajo, le daba cuerpo al contexto. Sonó el primer "bip" y con este, el roce del interprete con su propia ropa, la cerrada del piano y un roce entre los papeles de la partitura, y externamente se escuchaban las diferentes frecuencias de las bocinas, como también la salpicadura que generaban los autos al pasar por el asfalto, ya que este estaba mojado por una lluvia que poco se escuchaba. 

Suena el segundo "bip". Piano abre y cierra, una tos ocasional dentro del publico, me irrita un poco ya que me remonta a cuando estoy en algún concierto y mi concentración se interrumpe debido a esto. Mi celular también irrumpe con la vibración característica cuando llega un mensaje de WhatsApp. Hay una persona del público con alguna congestión nasal, se escucha un poco su carraspera, mientras la base externa se mantiene, ese ruido general que tiene todo. Escucho una bocina bastante grave, y repentinamente irrumpe el sonido de una impresora haciendo su labor (la impresora que tengo en casa) Tiene varias tonalidades según en la etapa de impresión en la que está, y me genera una conexión con lo que es el tacto, percibiendo ciertas texturas que podrían corresponder a esos sonidos.  

Tercer "Bip". Suenan personas reacomodándose en sus asientos, se sienten un poco incomodas de estar en esas mismas posturas por largo rato y se mueven un poco. Suena el ladrido de un perro, y unas cuantas gotas rezagadas de la lluvia que ha pasado comienzan a caer sobre el metal que sobresale de mi ventana. Finalmente el aplauso característico que da crédito al interprete cuando finaliza la obra. 

Movimiento 2

Los pasos hace friccionar las finas partículas de arena bajo mis pies. El silencio abrumador del desierto nocturno se ve disuelto ocasionalmente por el fino sonido del viento que choca con las dunas. Mas allá, o acá (las distancias con el sonido son muy relativas) se escucha el fuerte crujir de la madera expuesta al fuego, el chamizo está seco, así que cruje de manera constante. Camino con mucho mayor ritmo, comienzo a escuchar mi respiración fuertemente hasta el jadeo, siento que escucho mi corazón latiendo muy rápido, ya no escucho nada más que ese caos por dentro hasta que el sonido de mis rodillas me hacen sentir que estoy en el suelo, todo se apaga y un gran suspiro reina el desierto. 

Movimiento 3

Voy a un parque pequeño que queda al lado de mi casa. Está rodeado de edificios alrededor, pero también tiene muchos arboles muy bonitos, por cierto. 

Al disponerme a realizar la composición, me sentía con la mente bastante activa por la exposición a las pantallas reinantes de hoy en día y estaba muy ansioso. Llegué hasta el parque sin prestar casi nada de atención a lo que mis sentidos me podían presentar del mundo externo, estaba absorto en mis pensamientos. Cerré los ojos y coloqué el cronometro: 4´33. Allí de inicio, el sonido de los pájaros se hicieron presentes, haciendo de arranque algo muy placentero. Mis pensamientos poco a poco comenzaron a darle paso a que mis sentidos contemplaran, escuchaba mi respiración y cada vez me entregaba más. Posteriormente, muchos otros sonidos se fueron agregando, sonidos de la cotidianidad citadina como las bocinas, cubiertos y platos sonando por hora de almuerzo, música, personas conversando y de cierta manera comencé a comprender un diálogo entre la naturaleza y la ciudad. O por lo menos entendí en que contexto estaba por medio de la escucha, y la convivencia entre ellos. Algo singular me pasó con estos 4´33. Se me pasaron más lentamente que los anteriores movimientos. Una reflexión se vino a mi cabeza, y es que muchas veces estoy tan desconectado de la contemplación y atención de mis sentidos, que parar por cuatro minutos a percibirlos se me hace largo. Después de haber realizado el ejercicio, al abrir los ojos, me sentí sereno. La cascada emocional se convertía en un lago apacible capaz de captar reflejos, como un espejo. Me sentí conectado con lo que me rodeaba, o al menos lo percibía muy bien, lo sentía mas que pensarlo y mi percepción de lo que me rodeaba dio paso a un diálogo entre lo externo y lo interno.