MEDITACIÓN SONORA

EL AUDIO PARA ESTA MEDITACIÓN LO PUEDES ESCUCHAR AQUÍ MISMO EN EL ENLACE DE VIDEO O LO PUEDES DESCARGAR DE TUS MATERIALES Y ELEGIR EL DISPOSITIVO QUE PREFIERAS PARA ESCUCHARLO.




INDICACIONES PARA LA MEDITACIÓN.

Utiliza un sistema de sonido estéreo distribuido a tu izquierda y tu derecha a distancia mínima de un metro. Si no lo tienes utiliza audífonos a un volumen medio.

Evita la saturación de la fuente de sonido, no uses los parlantes de la laptop, tablet o teléfono, tampoco de amplificadores de un solo parlante. Es muy importante la hidratación a lo largo del día en que hagas esta actividad.

Toma un vaso de agua antes de comenzar y deja otro vaso listo cuando termine la meditación. Ten a la mano un cobertor delgado ya que tu cuerpo va a disminuir de temperatura cuando la meditación sonora termine.

Si ya sabes meditar intenta hacerlo en la postura y métodos que ya conoces durante el tiempo que dura la pista.

Para quienes nunca han meditado estas son las indicaciones:

Una vez activado el audio deberás recostarte completamente boca arriba y sin cruzar brazos y piernas.

Cierra tus ojos y se consciente de tu respiración, cuando tu mente se dispare a recuerdos o lugares fuera del tiempo espacio presente solo observa tu respiración.

No se trata de poner la mente en blanco si no de observar la música sin analizar cuestionar su origen técnico ni sus significados. Solo observa el fenómeno del sonido en este audio.

Recuerda que escuchar es también sentir.

Pon atención a las reacciones de tu cuerpo mientras escuchas y te relajas.

Sé paciente y date permiso de quedar inmerso en esta práctica durante el tiempo que dura todo el audio. En caso de que necesites terminar la meditación antes de que concluya el audio, puedes hacerlo, respetando tu sensibilidad y ritmo.

COMPARTE TU EXPERIENCIA EN ESTE FORO, DINOS QUÉ SUCEDIÓ CON TU CUERPO Y CÓMO TE SENTISTE DURANTE LA MEDITACIÓN Y DESPUÉS DE FINALIZAR.

Meditación

by Sam Fernández Garrido -

Realicé la meditación tumbade con los cascos. Al principio sentí cierta molestia en el estómago (justo acaba de beber agua) que me ocuparon un rato de la primera parte. Me costaba respirar desde el abdomen. El sonido me envolvía, sobre todo por la parte de la cabeza, y sentía el pitar más agudo pasando de mi izquierda a mi derecha. Ese sonido me hacía anclarme. Cuando llegaron los cantos de voces me conecté con una parte más espiritual, como si quisiera elevarme. Fue entonces cuando comencé a elevar mi abdomen al ritmo de las voces, en la respiración abdominal. Al finalizar, noté más bien una subida de la temperatura, tenía más calor y también siento ahora más equilibrio. Sentía como si en el vaiven de los sonidos, yendo de un lado para otro (ya que no tenían un recorrido homogéneo) lr pasaran por lados diferentes de mi cuerpo.

Durante la meditación me vinieron recuerdos de mi etapa de la escuela y de unos pantalones de pana marrones que solía llevar una compañera. También, se me formó la imagen de un instrumento grande tipo caracola, suspendido en el aire, diría ahora que de colores amarillo-anaranjados-rojizos, que es el gusto que me ha dejado la meditación.



Escucha y silencio profundo

by Georgina Gama -

Aunque tengo muchos años meditando, disfruto mucho cada instante de introspección. Comencé meditando en las clases de yoga y en mi casa, en la madrugada; era necesario prender una vela y que hubiera cierto silencio y calma en la casa o en la clase, también recurría a la aromaterapia para sentir un ambiente agradable. Al principio era agradable hacer la meditación con música o cuencos, pero con el tiempo mis maestras de yoga me enseñaron a simplemente dejar pasar los sonidos, sobre todo cuando nos encontrábamos en lugares muy ruidosos. Ahora practico la técnica del silencio en donde la idea es simplemente bajar los pensamientos y bajar así el ritmo cardíaco, lo cual me genera una sensación de mucha paz, además he logrado conservar esa sensación a lo largo del día.  El método de Wiff Hoff también me gusta mucho.

En esta experiencia de meditación tuve oportunidad de quedarme sola en casa por la mañana, me instalé en la silla del jardín y me puse los audífonos; comencé a concentrarme en escuchar la música y bajar mis pensamientos, la respiración se ajustó rápidamente a un ritmo más lento y también las respiraciones se hicieron más profundas. A lo largo de la meditación sentí cosquilleos en los pies y en diferentes partes del cuerpo; con el tiempo la música se fue al fondo y mis pensamientos llamaron mi atención, por lo que volví a dejarlos pasar como si pasara un film de película antigua o volver a bajarlos al pecho para disiparlos. Llamaron mucho mi atención los diversos sonidos, la combinación de voces instrumentales que se combinaron, y al final me dejé llevar por la sensación de bienestar. Mi oído me ha estado doliendo y tenia un poco de miedo que pudiera dolerme más, pero fue increíble que al final del día el dolor cedió.

El tiempo de la meditación se pasó rapidísimo y cuando acabó la música me quedé un momento más a disfrutar la sensación de paz; poco a poco los sonidos a mi alrededor, (aviones, carros, vecinos) volvieron a intensificarse y tuve que levantarme para seguir con mi día.


Meditación (Escape)

by Leticia Miranda Martín del Campo -

Me encerré en una habitación, tendí mi tapete, encendí un incienso e inicié el proceso de meditación. Poco a poco fui sintiendo una energía que recorría mi cuerpo, primero mis extremidades inferiores y poco a poco fluía hacia la parte superior, cada músculo se fue relajando al mismo tiempo que cobré noción de ellos, al paso del tiempo me dió frio, pero ese frió que se disfruta y se percibe en cada fibra muscluar hasta lograr relajarme tanto que me quede dormida, un sueño tan restaurador como tenía tiempo que no tenía. 

Gracias por la experiencia.

Meditación

by Silvana Rosan -

Luego de muchos muchos intentos, logré concentrarme lo suficiente hoy para poder prestar atención a mis sentidos en la meditación sonora. El ruido mental, de la calle y mis gatos finalmente pasaron a un segundo plano. Tampoco me quedé dormida como en otras ocaciones  Reconocí ciertas figuras, la mayoría ondulantes, luego geométricas y por ratos verticales. A veces se colaban algunas imágenes, deseos, pensamientos. Iban pasando y seguían apareciendo las figuras. El sonido era como un hilo conductor. El pecho se inflaba por ratos y en un momento di con una sonrisa. Luego tuve mucha sed, y me di un baño. Realmente ha sido muy oportuno realizar está actividad hoy día. Liberé mucha carga, de la situación política y logre silenciar un poco mi mente. 

Percepción auditiva amplificada

by Carolina Bedoya -

Hola Todos y todas

Saludo también a Daniel, he visto tu presentación y tengo muchas ganas de iniciar este modulo y complementar mi trabajo personal con las nuevas percepciones del sonido que puedo llevarme con los ejercicios y textos. 

Es muy cierto que con el ejercicio de John cage de entrada uno se siente desconcertado pues visualmente todo indica que  vamos a presenciar y escuchar a un pianista y en cambio nos vemos sumergidos por el silencio y en una que otra ocasión por los sonidos ambientes de la tapa del piano levantándose, del click del temporizador, de la tos de los espectadores y el silencio en sí que tiene un sonido inexplicable que se replica en ondas muy sutiles en el cuerpo las cuales con el ejercicio de la meditación sonora se hicieron más evidentes en mi cuerpo, pues sentí como todo este vibraba y como soy nada más que un organismo viviendo parte de este sistema de vibraciones, encontré el ejercicio muy reparador y preciso para continuar entendiendo el silencio también en lo sonoro o otras palabras esas ondas manifestándose de una manera más lenta y aguda en mí.

Gracias por compartirnos este gran material que sin duda aporta al proceso terapéutico que la mente y cuerpo constantemente necesitan.





AUDIOVIAJE PARA SITUARSE

by Paz Plaza Hernández -

Me preparé para poder entregarme a la experiencia de meditacion. Fui con mi agua y mi sahumeador a una pieza retirada del ruido. Prendi el sahumo e intencione la quitud y apertura a la entrega como ritual para finalizar el dia. Apague la luz y me puse los audifonos a medio volumen. Permaneci sentada con la espalda apoyada y respire profundo y largo para empezar a escuchar.

La experiencia la percibi como un tránsito constante tanto del sonido como atravesaba, mapeaba mi cuerpo. Lo percibi como un hilo muy agudo fino y sutil que dibujaba movimiento entre oido a oido, y se abria, subia y bajaba suave. y se senntia al limite de mi piel como una pequeña onda sonora, vibrante. Se movia la hebra de manera horizontal y vertical, con una constante pequeña vibracion que recorria mi cuerpo de forma hormigueante. Mis musculos poco a poco se fueron soltando aun que mi ceño se resistia ante la escucha atenta del sonido. La agudeza sostenida me causaba cierta tension en el rostro. Y mi mente se iba en imagenea. moviendo mi cuerpo como sumergiendose en la tierra, avanzando en danza continua con ella, rastrera, recorria por el estero y subia los cerros. me veia parte de las montañas, del valle. Los apus de los cerros, los espiritus del valle me susurraban me soplaban para hacer vibrar el cuerpo, y recorrido de la luz de atardecer, anaranjada, rosada y amarilla. La luzcolor  vibrante me haica recorrer con mi mirada como mapeando el valle, el perfil de los cerros y sus quebradas, los fondos, sus aguas, los esteros y mi cuerpo. vibracion sonido y color todo en una misma frecuencia vibratoria. Me re situo en mi cuerpo y territorio.


Al finalizar permaneci un momento en quietud sintiendo como permanecia ese estado vibratorio en mi. poco a poco fui moviendo mis dedos, manos y pies, cuello y lentamente abri los ojos. prendi solo la linterna del celular para mantener una luz tenue y empece a escribir y dibujar la experiencia.


Muchas gracias por esta experiencia-regalo para detenerse y sentir.


dibujo experiencia meditacion



Mi corazón latiendo fuerte y mi cuerpo agradeciendo

by Daniela Berrios -

Que agradecida que estoy de este ejercicio, sinceramente. En medio de una carga laboral muy grande y mi cuerpo casi atrofiado por las horas extensas de trabajo remoto, este ejercicio fue una salvación, una pausa exquisita

No meditaba hace mucho tiempo y no tenia conciencia de mi cuerpo hace mucho también

 Al escribir volví a escuchar la música ….

Durante la meditación sentí como mi cuerpo primero por medio de una orden mental consciente fue entregando su peso al suelo, que estaba caliento por el sol, sentí como comenzó aflojar la musculatura, sintiendo el peso de mis huesos y los apoyos de estos. En especial zona de hombros, brazos y cabeza.

Mi respiración paso de ser consciente de escucharla muy fuerte a casi ni sentirla, mi cabeza y ojos pesados, muy pesados, como si liberaran una carga tamaño conteiner

Mi corazón latiendo fuerte y mi cuerpo agradeciendo...  


Meditación (resistencia)

by Ángela González Rodríguez -

Por estas fechas me sentía con mucho estrés y sobre carga de trabajo, por la situación de mi país y los trabajos de la Universidad, por lo cual decidí darme un breve tiempo para descansar, porque mi cuerpo-mente no resistía más, así que decidí dedicarme al jardín que lo tenia un poco descuidado y a reconstruir la casa de mi perrita. Este tiempo me ayudo bastante para retomar mis actividades en el modulo 3, donde el sonido nos invita a recorrernos y recorrer otros ambientes, escuchar lo invisible.

Nunca me había dado la oportunidad de meditar y, el módulo ha permitido no solo con este ejercicio, si no prácticamente en todos, unos con mayor intensidad. Para esta meditación leí las indicaciones, aproveche mi casa ya que estaba sola, me dispuse apagar la radio de mamá que siempre esta encendida y a veces me molesta , prepare la manta el agua y mi habitación, me ubique en la posición indicada e inserte los auriculares en mis oídos, inicie la meditación recostada en la cama, en principio me sentí muy insegura, tenía miedo de mantener los ojos cerrados y escuchar sonidos que nunca había concebido, intentaba abrir los ojos me sentía en peligro, un poco agitada mi respiración, fue un minuto difícil de empezar; sentía energía que circulaba por mi cuerpo y recaía con un leve frio en mis pies, posteriormente conseguí calmarme, empecé a escuchar campanas y multiplicidad de sonidos que poco a poco se fueron perdiendo, en un lapso de tiempo me quede dormida como por 5 minutos aproximadamente, quede inmersa en el sonido, donde mi cuerpo y pensamientos se tranquilizaron y descansaron, solo un pensamiento que tenía pendiente me hizo despertar y abrir los ojos , sin levantarme de la cama, estaba un poco desorientada, no tenia conciencia de la hora eso me puso un poco nerviosa, pero decidí terminar la meditación, trate de concentrarme y en este tiempo sentí que molestaban algunos sonidos como si hubiera ruido de un micrófono que se expandía, esto hizo abrir mis ojos  nuevamente y al instante volverlos a cerrar. Finalmente termine con un leve campanazo que se fue desapareciendo, hasta que volvió el sonido habitual de casa…


Soñar

by Xiomara Valdez -

Hola!!!!

Desde que inició el módulo di una revisada al material y honestamente en ese primer momento me puse los audífonos y empecé a disfrutar del sonido leyendo un poco. Realicé 3 veces el ejercicio en diferentes estados, en una ocasión estaba muy cansada y me sumergí dejándome llevar por la música de la meditación, me perdía en mi misma aunque llego un momento en que no podía continuar porque me sentía ansiosa de moverme. 

Ayer la volví a realizar porque quise tener más consciencia de lo que pasaba, el inicio me envuelve y el canto es mágico para mí, después de un rato sentí que mi alma estaba fuera de mi (realicé la meditación recostada) y fue la primera vez que fui consciente de ello como si flotará nunca había sentido eso, (un sonido muy fuerte me regresó), y continué sin la intención de regresar al estado en el que estaba solo me deje llevar nuevamente por la música y mi cuerpo volvió a tornarse en el mismo lugar, después de un momento volví a sentir ansiedad, trate de dejar que fluyera, al terminar la música, me quedé otro ratito más en silencio para incorporarme. 

Me di cuenta que en algunas ocasiones soñaba, me sumergía en un mundo muy profundo de mí, albergando por varios caminos, ideas, imágenes, pensamientos que viajan. Es increíble lo que tenemos dentro de nosotros. Mente y corazón viajan, momentos de acuerdos, armonía, son únicos. 


Saludos a todxs!!!!!




meditación y vaivén

by Claudia Campos -

Comento que tuve que intentar el ejercicio unas 3 veces, por temas de cansancio un día o ruido mental otro día. Imagino que se debió a que nunca me había propuesto la meditación, pero estoy agradecida por el ejercicio que me permitió tener esa apertura. 

Tomé el vaso de agua, preparé el otro y me recosté sobre mi cama, siguiendo las indicaciones. Me coloqué los audífonos y di play al video. 

Empecé a introducirme con la primera vibración que aparecía, la que permanece durante la mayor parte del video. Un sonido más comenzó a aparecer, y en un momento mi respiración se sincronizó con él, hasta que se alejó y me quedé con mi propio sonido de respiro. Se acoplaron a esa línea de sonido una suerte de voces que me hicieron sentir como una vaivén en la cabeza, ligero, suave, acompasado y comprensivo; me sentía unificada con ellos, o "eso", en ese movimiento. Esa sensación de agradable vaivén fue recurrente durante toda la meditación. De pronto comencé a conmoverme, pero emocional y corporalmente. Mi cuerpo tiene memoria de esa sensación cuando ha escuchado alguna música instrumental que toca fibra: un hormigueo que, más que expandirse, se desplaza en un viaje juguetón por ciertas partes del cuerpo. No sé por qué, los suelo tener en la zona del pecho y de los brazos, y fue lo que sucedió esta vez. Puede que haya llegado hasta las caderas y piernas ligeramente, pero fue  más intenso en toda mi parte superior. Era como una sonrisa pacífica del cuerpo. Mi consciencia sobre mi respiración se intensificó, por momentos más, por momentos menos. Volvía la línea de vibración y sentía que estaba sobre una línea horizontal luminosa, pero no en una sensación de verla, sino de estar sobre ella, como si se proyectara a partir de mí. Sobre esa línea de a ratos aparecían destellos, tímidos toques de alguna campana, que las sentía como una gota calma que ha caído sobre el agua. Era como un destello que genera un fugaz y leve contraste sobre esa vibración constante, como recordándome que estoy en una suerte de espacio liminal, o así se siente. Luego sentía halos de agua que se turnaban en aparecer, en un ritmo dinámico, a ambos lados de mí. Comencé a "sentir" azul con esos halos de sonido, no tan leves como los destellos, pero sí ligeros. No sé si el sonido de la vibración se acompasó a mi respiración o ella a él, pero me recordó al momento en el cual mi gata se acurruca encima de mi pecho y comienza a ronronear. La vibración sensorial y su sonido se perciben curativos, en un sentido unificador y armónico con lo que percibo en dicho instante. Esa es una parte de la conclusión que sentí al salir de la meditación.

Abrí los ojos lentamente, pero me demoré más con la respiración, de forma adrede. Me levanté con cuidado y tomé el vaso de agua. Sentí a un lado de mi cuerpo el calor de mis dos gatos que en algún momento se acurrucaron conmigo durante el ejercicio, aproveché su calor pues tenía las manos muy frías (sobre todo porque aquí ya es invierno). Me sentía muy tranquila, decidí prender la luz luego de unos minutos de procesar mental y corporalmente lo que había transitado. Mi respiración se sentía más profunda y fluida, o más limpia, y era bastante agradable. No lo describiría como una felicidad en sí, sino como una satisfacción, una gratitud de mi Ser por permitir oírse y sentirse, por dentro y por fuera. 

 

Meditación, respiración y baile.

by Celeste Juárez -

Hola, les confieso que esta fue mi primera meditación en mi vida. las únicas veces que me he pausado por un minuto a contemplar mi respiración eran en mis clases de natación y karate, de lo contrario es algo que no hago. 

Pues, me ha parecido grandioso, creo que han sido los quince minutos mas satisfactorios del día de hoy. Espere hasta la noche porque es el único momento que tengo suficiente privacidad y no hay tanto ruido al rededor, me acosté en el suelo encima de mi esponja donde realizo mis estiramientos, me puse mis audífonos, deje las luces encendidas de la habitación porque confieso que me dio miedo, no se, por un momento imagine que tendría pensamientos horrorosos y que no podría controlarlos. 

Entonces, deje encendida la luz de la habitación, incluso dos lampara, cada una en a los costados de mi cama, me tome el vaso de agua y le di play al reproductor en Youtube. Primero me sentí demasiado tensa, sentía el cuello duro, la espalda demasiado rígida, mis brazos incomodos pero al pasar los minutos me fui enfocando en sentir mi respiración, luego en los detalles, sentir como sabia y bajaba mi tórax, eso me introdujo a poder sentir todo mi cuerpo; logré sentir cada dedo, cada espacio de mi piel, podía sentir mi cabello y aunque mis pensamientos se me disparaban por segundos, estaba consciente que habían minutos que solo escuchaba los sonidos al unísono con mi corazón. 

Pensar en mi respiración, concentrarme en ella me hizo recordar las palabras mi maestro de karate, "Nacemos con un respiro y al morir es lo ultimo que damos". luego la piel se me erizó y vino creo que la mejor parte de la meditación; aunque no se como llamarlo, pero había algo dentro de mi que bailaba, no se si era mi energía, pero sucesivamente sentí un movimiento como un vaivén, como olas del mar que hacia mi cuerpo internamente moverse y yo permanecía tranquila e inmóvil, solo era la sensación que dentro de mi, de mis pensamientos, de mi ser se dejaba llevar casi como flotar. 

luego sonó un timbre y deje de bailar, volví a escuchar y sentir a mi corazón, me dolió debajo de mis costillas de lado izquierdo, fue como un dolor punzante por unos segundos, luego mi estomago hizo algún ruido como de hambre. Volví a sentir mi respiración y  mi corazón se relajó, al minuto terminaron los quince minutos. Abrí los ojos, me sentí mareada al ponerme de pie, bebí agua y me siento con una vibración de tranquilidad, me siento confortable. 


Una hermosa experiencia, Muchas gracias por esto. 

Reencontrarse

by pachi warmi -

Hola a todeeees!!! Les deseo una hermosa semana

Hace como tres años más o menos llegó a mi proceso de sanación la meditación. Estaba en un momento muy intenso de cambios en mi vida y me sentía muy enferma del alma, la mente y la cuerpa, me reprochaba haberme hecho daño tanto tiempo y quería remediarlo por cuenta propia.  Conversando con una mujer que estudiaba yoga me habla y explica sobre los beneficios de la meditación dándome además una pequeña instrucción de cómo practicarla y me cuenta de la respiración cuadrada. Todo esto lo sentí como un regalo, puesto que esta conversación se desarrolló de manera muy espontánea con una mujer que había conocido en ese mismo momento en las afuera del metro bellas artes de Santiago de Chile.

Pasaron unos días y cuando encontré el lugar, el momento y la tranquilidad me acosté en la cama y comencé a meditar, recuerdo que fue tal el relajo que me quedé dormida, desde ahí seguí practicándolo, sentía la presencia de mi tranquilidad interna, cómo aumentaba en mi la paz-ciencia, la escucha, y el callar mi mente a través de la escucha de mi respiración para poder concentrarme. Comencé a incentivar a mis amigas y hermanas que lo hicieran. Me enamoré de la autosanación acompañada de la meditación, las plantas medicinales, la danza, el escribir y otras cositas más. Aprendí mucho!!!

Hace más de una semana me sentía muuuuy estresada, acelerada y ansiosa, pensaba que me costaba calmar mi mente, siempre estaba ahí diciéndome algo, desconcentrándome, engañándome y autoboicotiándome. Me reproché, ya no estaba meditando, no me estaba dando el tiempo para hacerlo. Así que, me di a mi misma la tarea de retomar y reencontrarme con la meditación, el silencio y la tranquilidad. Lo comencé a retomar, pero me ha costado que perdure la concentración de hacerlo más fluido.  Es por esto que me llevé una gran sorpresa al observar este ejercicio de meditación al ingresar al tercer módulo del diplomado, siento que es una gran oportunidad para poder seguir en este camino.

Muchas gracias!!!  

Ahora les cuento cómo fue la experiencia con el audio.

Tengo en el patio de mi casa un lugar favorito para meditar al fondo de un gran patio, el piso es de tierra y pasto, alrededor hay árboles que danzan con el viento, se escuchan los pajaritos que se posan sobre ellos.

La verdad, como decía anteriormente mi vida tanto interna como externa está muy inquieta e intensaaaa jajaja. Asi que el desarrollo de esta actividad tuvo esa característica desde un principio.

Le comenté a mi hijo de nueve años mis planes de meditar pidiéndole que por favor necesitaba un tiempo de soledad para que no me interrumpiera en el ejercicio. Lo cual resultó muy bien. No apareció en ningún momento.

Luego comencé a buscar el dispositivo para escuchar el audio. Hace unos días una amiga me entregó un computador ocupado para que lo usara, puesto que no tenía, me di cuenta hoy que la entrada de los audífonos no funcionaba. La página del diplomado no me abría desde el celular y me comencé a inquietar. Bueno, la página cargó y pude comenzar el viaje J

Me recosté directamente en el suelo, sin mantas, cerré mis ojos y comencé a guiar mi mente con mi respiración. Comencé a enviar señales a mi cuerpa que era el momento de relajarse, pero los bichitos que comenzaron a caminar por mi piel no me dejaban concentrarme, me daban cosquilla!!! Asi que los ahuyenté, luego de esto seguí. Mi mente hablabababababa… y se respondía a ella misma. Mi respiración hablaba y le respondía a mi mente, la calmaba, le quitaba protagonismo de a poco junto con la música que ayudaba a relajar. De la inquietud, pasé a la quietud. Sentía cómo mi respiración se iba apoderando de mi cuerpa y profundizaba en ella, ya no sólo se expandían mis pulmones, sino que lo hacía mi estómago y mi útera. También sentía cómo mis músculos se fueron relajando con cada inhalación,  exhalación y la vibración de la música aportando todo el rato en la vibración de mi ser, buscando la simpleza y la sutileza del perderse en el aquí y el ahora.

Se me hizo muy corto el ejercicio, fue tanta la compenetración con este que no me di cuenta cuando terminó la música y comencé a oir el viento, las hojas de los árboles, los pájaros, los insectos, los autos de la carretera y seguí meditando como quince minutos más. Pude comprender el diálogo entre mi mente, mi cuerpa, la música y el entorno. Normalmente cuando medito lo hago sin música, tengo la fortuna de vivir en un lugar donde puedo conectar con la naturaleza y prefiero hacerlo asi, al meditar con música me di cuenta que mi cuerpa relajada danzaba.

Me siento muy feliz y conforme con la voluntad que está dentro de mí, saber que las herramientas que se presentan en mi camino las puedo tomar como parte de mi bienestar y del buenvivir que busco día a día.

Los momentos de amuki (silencio) son muy importantes para reencontrarse y hacerse nanai (cariñito)

Muchas gracias nuevamente. Mañum, mañum, mañum.


Meditación Sonora

by Diego González -

Alisté el espacio para la meditación y me recosté en el suelo sobre un tapete con las dos bocinas del lado de mis pies. Hubiese preferido tener la cabeza en dirección a las bocinas, pero era difícil llegar al metro de distancia. Medito poco, pues me cuesta trabajo concentrarme o no concentrarme. Me hidraté, dejé la cobija cerca, corrí el audio y noté mi respiración. El principio comenzó a recordarme el sonido de una película, así que volvía a la respiración. Y atendí el flujo del sonido sobre mi cuerpo, como una red que se expande y expande mientras se transforma. Observar los sonidos me hizo imaginar figuras concretas. Volví a la respiración para no racionalizar la experiencia. Observe los contorno y colores de los sonidos, en un vaivén de figuras concretas que se disuelven en abstracciones. Percibí un murmullo o canto que me retornó a imágenes familiares. Traté de dejarme llevar y sentí como el sonido me envolvía con distintas intensidades. Noté que mis brazos continuaban extendidos y una ligera tensión corría por mis manos. Observé el canto de un ave que se mezcló con la forma circular de otro sonido. Percibí la tensión en mi cuerpo como un umbral, entre el fluir de las ondas y el peso de mis pensamientos. Volvía a la respiración para observar los sonidos y disipar recuerdos. En algún punto la envoltura del sonido fue perdiendo presencia y noté unas lágrimas estancadas en mis ojos. Mi cuerpo perdió tensión. Y me sentí muy alegré y relajado.      


Latido

by Gabriela Lemus -

No tengo el hábito de meditar, pero si el de quedarme quieta en silencio hasta que soy capaz de escuchar y ver las cosas aparentemente insignificantes.

Al principio comienzo a notar las palpitaciones de mi corazón en mis extremidades, su pulso rebota fuertemente en las yemas de mis dedos, pienso en los hombres prehistóricos, en la clase de sonidos que escuchaban, en sus sombras y las pinturas en las cuevas, en sus dioses, en lo lejano que parece ahora todo y en lo cerca que están de nosotros.

Puede pesar mucho saber que estamos vivos, localizables, siento alivio en los ojos, están húmedos y ya no se sienten basuras en ellos.

Los sonidos se vuelven más nítidos, es como si siempre hubiera estado allí pero muy quedamente, siento un hormigueo desagradable en una parte de la cabeza. Finalmente he puesto fin al audio antes de poder escucharlo completamente.

Meditaciòn-Gracias

by Susana (Su) Varela -

 Quiero agradecer profundamente este viaje, pues dentro de todo lo que hacemos y vivimos en estos tiempos, el darse un tiempo para meditar pareciera ser imposible.

Al seguir las instrucciones me llamo la tensión la indicación de tomar agua antes y después, nunca lo había hecho así y me pareció una muy buena forma de poder conectar desde la pureza de los pensamientos hacia el viaje interior. 

Experiencia:

Me senté en una silla cómoda, y cerré mis ojos, el lugar donde me encuentro es cálido, pero fui reconociendo  la baja de temperatura. Comencé a viajar entre los sonidos , fractales con imágenes de momentos, personas hablando como protagonistas que se alejaban a medida que cambiaban los sonidos, en conjunto con esos colores en degradé morados, fuxias, naranjos, que iban desapareciendo cada vez … seguí transportandome hasta caer en profunda conexión solo con los sonidos, sus líneas melódicas y atonales, con sonidos guturales que parecían bailar en una gran figura natural que se entremezcla y vibra en solfegios …sonoridad mas bien de iluminación de los portales oscuros, los lugares del gran misterio.

Reitero mis agradecimientos por regalarnos la posibilidad de quedar mas livianos de cargas mentales, para relajarnos y sumergirnos en esta experiencia.

meditacion

by Vanessa Jesus -

los sonidos de inicio eran muy relajante, un sonido que parecía un coral de monjes me ha transportado para una capela gigante donde yo meditaba sola en la mayor tranquilidad.

Pero este sonido se fue, entró un agudo brillante que parece algo eléctrico, eso atingió en la nuca y me molestó mucho y lo sentí hasta al final.

He pasado de una capela meditando en las montañas a un sitio lleno de cables con chispas.

Creo que aún sigo con el brillo del sonido en la cabeza...

Ensueño

by Bruno Rosales -

Me preparo para acostarme con una cobija ligera encima. Anteriormente ya había probado hacer ejercicios similares con sonidos binaurales. Casi siempre me ha parecido placentero. Esta vez sé que es distinto, pero estoy cómodo con el ejercicio. Tomo agua, me coloco mis audífonos a nivel medio de volumen. Play.

Empiezan los sonidos. Escucho atento las voces, desde el inicio quiero llorar, me conmueve directo en el pecho. Bello, pienso, eso es bello. Regreso al sonido. Hay pensamientos que quieren hacerme divagar. Los calmo y relajo. Escucho y respiro. Cada que suenan los coros de voces o voces (como en canto tibetano) me conmueven. Son como una mano suave que pulsa desde adentro mi pecho y me quiere hacer llorar. Sonrío por la sensación, mas no lloro: "no es necesario que salga", dice mi cuerpo, "disfruta y escucha". Hago caso. Las campanas o timbres metálicos suenan cada tanto y activan pulsaciones en mi cuerpo (dedos, pies, manos, pecho, abdomen). Me activan. La onda que está debajo de ese sonido me arrulla, me pone en estado vulnerable, cálido. Me gusta este sentir. Cada que mi pensamiento quiere irse, lo aterrizo, pero hay un punto donde ya no quiero irme y creo que me duermo, aunque no diría que fue eso, sino como un oscuro total momentáneo e inconsciente. No sé cómo ni cuándo pasó, pero después de poco tiempo, regreso, y cuando regreso siento mi cuerpo un poco más frío, así como mi pecho hacia arriba, dejándose ir al techo o al cielo. Todo está relajado, más que relajado. Me río y mi pecho vibra curiosamente. Me siento suave. Hay una onda de calor que cubre el límite de mi cuerpo (particularmente lo siento en el pecho) y conecta directamente con el límite del aire que rodea mi cuerpo. Puedo sentir esa liminalidad. Curiosamente las campanas, creo, son las que me devuelven al estado de consciencia. Hace rato no era tan feliz al sentir mi cuerpo de esta manera. Se me había olvidado esa sensación de "dormir-nodormir" que suele causarme la escucha profunda. Me siento en contacto con el aire. Me encanta. Ahora que escribo esto lloro de alegría, pero mientras estaba ahí, sentía y listo. Escuchaba. El sonido se apagó. Me conmovió. Mucho. Como siempre, quise escuchar más, me hizo sentir una vulnerabilidad muy apacible y bella. Poco a poco me integré a mi cuerpo y corroboré que el audio había acabado. Leí los comentarios de mi compañera y compañero para ver si también se habían quedado en esta sensación de sueño-nosueño que siempre me sucede. Al parecer no. Escribo mi relato y vuelvo a conmoverme. Estoy abierto. Ese audio me abrió, y lo hizo con un amor que tenía rato sin sentir, con una calidez que solo el sonido me ha porpocionado a lo largo de mi vida. Pienso, entre lágrimas un poco secas, con una sonrisa ligeramente marcada, y con los dedos pulsando teclas, que sin música, sonido o escucha, yo no podría estar vivo y dispuesto a la existencia. Tengo un vínculo profundo con ella en muchos sentidos.

Gracias por el ejercicio, hace mucho no me conmovía así, debo recordar que en la vida hay ensoñaciones únicas y no puedo ignorarlas, de lo contrario me perderé en el barullo cotidiano de una urbe como la CDMX. Como duda, quisiera saber si hay más audios como este o lugares donde pueda conseguir más información al respecto para nutrirme de ello. Saludos y abrazos.

Meditación sonora

by Jhonathan Villegas Betancourth -

Es la primera vez que medito y este ejercicio me resultó muy útil, no solo como conexión espiritual, de escucha de mí mismo y de mi cuerpo, sino también como ejercicio catártico por la situación que estamos viviendo en Colombia en el marco del paro nacional, aquí nos duele todos los días la situación y siempre aparecen razones para estar más conmovidxs y para, pese a ello, seguir luchando. Digo esto porque mis sensaciones y grietas encontraron cierta introspección que me allanó el cuerpo y la consciencia. Al ser la primera vez que medito de forma consciente, seguí cada una de las recomendaciones. Lo primero que sentí fue un estado inmersión y la música se mezclo con colores intensos, algunos de ellos fosforescentes, acompañados de un mantra de psicodelia. Posteriormente sentí varios tics: uno en mis pies, otro en el abdomen y uno más en mi mano izquierda. Mis ojos también reaccionaban a la vibración. Creería que, más o menos a la mitad del audio, sentí una escaramuza que se desplazó por todo mi cuerpo, ahí experimenté cierta elevación. Ya cuando estuve muy relajado, sentí que mi gato se subió a mi cama, donde me acosté para hacer el ejercicio. Él se poso por mi estómago y mis pies, usualmente se queda ahí un rato y se acuesta a mis pies; pero en esta ocasión me olió y escuché cuando se bajó de la cama. El audio terminó y me tomé unos segundos para reponerme. Me levanté y me bebí agua. Creo que solté algunas tensiones y me siento liviano: algo así como con energías renovadas para salir a las calles hoy a seguir manifestándome. 

Les abrazo y un saludo para todxs. 

Healing codes sacred sounds

by Malinali Mosqueira -

0:21

Siento los sonidos graves produciendo una suave vibración en los costados de mi cuerpo a la altura de las costillas.

Siento las ondas de sonido penetrar en mis oídos y en mi piel.

1:19

Comienzan unas notas suaves y agudas que se sienten como pequeñas gotas de agua caídas desde muy lejos sobre mi espalda, hombros y cabeza.

2:07

Me empiezo a mecer ligeramente y me siento algo suspendida y arrullada como si estuviera en una hamaca.

Hay un suave vaivén como el de las olas del mar.

3:20

Me estiro, no puedo evitar estirarme. Lo hago en un movimiento lento pero continuo y muy amplio. Mis brazos quedan estirados con las palmas hacia arriba, mis piernas se alargan y el plexo solar se abre y eleva.   

Siento como mis pulmones se expanden y contraen con mi profunda respiración.

5:08

Empiezo a sentir energía en la planta de mis pies, al moverlos siento la frescura y aspereza de la pared, recargo toda la planta de mis pies en ella y al ritmo tranquilo y grave de los sonidos que escucho, sin despagar los pies de la pared, estos se mueven en una ligera marcha.

6:10

Comienzo a sentir calor en el pecho un poco arriba del diafragma.

6:56

Cesan los movimientos y sensaciones en las plantas de los pies, la sensación de suspensión, el sentir la respiración y el calor en el pecho persisten, pero esta última sensación varia de intensidad en algunos momentos.

Entre 7:01- 7:53

Siento unas notas agudas y cristalinas como pequeños hijos de agua sobre mi cuerpo (en mi espalda y en mi cabeza principalmente).

8:09

Comienzo a sentir peso en mi cóccix, sacro y los huesos de mi pelvis. Su peso me hace sentir el impulso de llevar mi sacro hacia abajo y conectarlo con la tierra, pero también me da el impulso de elevarlo y que mi cuerpo lo acompañe en esta elevación listo para coger su peso y ser más ligero.

Este impulso de llevar mi sacro y mi pelvis hacia abajo y hacia arriba en un ligero rebote, hace que sienta un canal de energía que recorre toda mi columna y desemboca en la coronilla de mi cabeza.  

9:01

Ahora empiezo a mover suavemente mi pelvis de un lado a otro sintiendo las variaciones de peso, en una ondulación que va de una cresta iliaca a otra, de una de estas al extremo que conecta con fémur, de este al extremo del lado opuesto que conecta con el otro fémur y de este de nuevo a cresta iliaca del lado opuesto o al otro punto contrario. Girando la cadera hacia arriba y hacia debajo de un lado a otro en un ondular muy interno.  

9:45

Me percato de que algunos de los movimientos de pelvis y caberas se coordinan o alinean con mis rodillas.

10:09

Comienzan a detenerse los movimientos y sensaciones ondulatorias.

10:20

Mi cóccix, sacro y pelvis se liberan del peso que se sentía en ellos anteriormente.

10:53

Siento la flexibilidad de mi columna y como se relaja.

11:18

De nuevo siento esa energía que atraviesa mi columna y que va del cóccix hasta la cima de mi cabeza.

11:47

Escucho el cantar grave de la marcha ligera y siento mis talones, siento como mis talones dirigen el estiramiento de los músculos de toda la parte interna de mis piernas y esa energía que iba de mi cóccix a mi cabeza ahora la siento ir de la planta de mis pies a mi cabeza, desembocando por la planta de los pies cercana a los talones y coronilla de mi cabeza.

13:03

Vuelve la sensación de calor en el pecho.

13:50

Siento a las voces marcar lo profundo de mi respiración.

14:30

En pocos segundos se va apagando el sonido hasta que termina y abro lentamente los ojos.