ACTIVIDAD ESCUCHA RITMO Y MOVIMIENTO.

En esta actividad te invito a construir una sonaja casera y ejecutar un movimiento ritmico durante 7 minutos aproximadamente y si puedes extenderlo hasta 20 minutos sería interesante, lo dejo a tu elección.

Indicaciones:

Arma una sonaja de forma casera  o si tienes alguna puedes utilizarla.

Danza con ella con los ojos cerrados ejecutando un sonido continuo y rítmico, eventualmente tu cuerpo se va a mover de manera auténtica y va a establecer una relación rítmica natural (entraintment) con el sonido del instrumento.

Comparte en este foro tu experiencia.

Yo también te comparto este video para que puedas ver un ejemplo de este proceso y también te saludo.



Sonaja: puedo tocar!

by Sam Fernández Garrido -

Revisé mi despensa y escogí como sonaja el tarro de cous-cous integral que aparece en la foto. La elección tuvo que ver con que tanto el sonido como el color me remitían a la tierra. 

Lo primero que quiero comentar es que he tenido que hacer un esfuerzo para abstraerme del “registro de la experiencia”, es decir, del hecho de querer recordar lo que me iba pasando porque sabía que luego iba a escribir sobre ello. A momentos me aparecía esa conciencia y trataba de aparcarla para sumergirme en el sonido y dejar que esa conexión me moviera, al margen de si ahora recuerdo o no los detalles del proceso-movimiento que he vivenciado.

Empecé con un balanceo constante y repetitivo tal y como entendí que nos sugerías en tu video. Recuerdo que, en un momento dado, el tarro me golpeó el pecho provocando un sonido sordo y una sensación contenedora y no dolorosa. Así que seguí ese ímpetu que derivó en un rato durante el cual mi pecho pasó a formar parte de la percusión; lo que me generaba una sensación agradable de fortaleza; de resonar con fuerza, con arraigo (estaba con las piernas parcialmente abiertas y las rodillas ligeramente flexionadas). Más adelante, seguí con el abdomen y otras partes del cuerpo. Cuando subí a la cabeza y bajé por la parte trasera de la nuca, aquello se asemejaba a un ritual de limpieza, de modo que el sonido parecía eliminar o sustituir otras energías. Recuerdo también otro momento que me impresionó por el acople energético que me producía con el sonido del tarro, como si estuviéramos colaborando para un mismo fin. Fue cuando balancée el tarro a la altura de mi ombligo, sin casi llegar a tocarlo, en un movimiento que parecía de vaciado y llenado. Cuando caía la tierra dentro del bote parecía acceder al interior de mi abdomen y mis caderas pasando a través del ombligo. Ha sido experimentar una especie de comunicación entre la tierra y mi cuerpo, en un proceso de llenarme. Probé luego a cambiar la dirección del balanceo del bote pero no me causó la misma sensación (creo que esa orden de cambio no fue un gesto espontáneo sino el producto de cómo las sensaciones llamaron mi atención en ese momento, que entendí importante; por lo que traté de controlarlo/conducirlo o de jugarlo más conscientemente pero menos espontáneamente). Tras el ombligo, subí a la parte del diafragma con el mismo movimiento y recuperé de nuevo esa sensación. Me acordé de los agujeros, de los chakras. 

Sobre las imágenes que me iban viniendo, la única que he identificado desde el principio ha sido la de estar inmerse dentro del bote, como si me hayase entre las dunas de arena de un gran desierto.

Hay veces que me preguntó si no habrá un instrumento fácil que yo sea capaz de tocar porque cuando me conecto con el ritmo y con la música hay un encuentro con otra forma de estar en mí. Me ha sorprendido el ejercicio por la simplicidad, por hallar un instrumento que me sentía capaz de tocar   en mi propia despensa (¿será que no tenía expectativas sobre cómo hacerlo?).

Tarro


Sonaja 4

by Georgina Gama -

Me ha gustado mucho el proceso cognitivo a lo largo del diplomado en donde se nos asigna un ejercicio y empiezo a trabajar en cómo voy a ejecutarlo; poco a poco se van juntando las piezas del rompecabezas y empiezo a escoger los materiales, el lugar y el momento, a visualizar cómo voy a hacerlo, realizarlo y poner atención al proceso cognitivo y finalmente resolver con qué tecnología voy a mostrar el resultado, es decir, diseñar el ejercicio.

Para este ejercicio escogí un pequeño frasco de plástico con pocas piedritas del jardín y una tapa de latón que también hace un sonido al presionarla.

A continuación, les comparto pequeños instantes con diferentes ritmos que surgieron del ejercicio en donde no entre en un trance, pero sí en una búsqueda de ritmo que iba surgiendo con el movimiento y respondiendo a cambios en mi humor. Al final llegó un momento en donde el movimiento era automático y mi mente comenzó a divagar, regresé en cuanto sonó la alarma de que el ejercicio había terminado. Con respecto al movimiento debo decir que fue importante porque determinó el sonido al ir acoplándose con la escucha y que quité en la edición del material el proceso y los momentos en donde sucede esta búsqueda de nuevos ritmos. Aquí les comparto la foto de la sonaja y los extractos con los diferentes ritmos.


  

dibujando con sonaja

by Silvana Rosan -

Para esta actividad tuve dos intentos. Hice una sonaja de una botella de plástico y granos de maíz. El primer intento fue bastante frustrado porque sentí que me estaba forzando a mi misma  a danzar. Lo deje reposar unos días y la segunda vez dejé que el sonido me lleve. Llegando así a imitar trazos con la sonaja, como si estuviera dibujando con ella. Casi todos los movimientos los hizo mi brazo derecho. Eventualmente llegando a llevarse a todo mi cuerpo. Poco a poco fue este brazo y mi muñeca la que más movimientos y hacía y la que  guiaba todos los movimientos de mi cuerpo. Encontré sonidos de frenesí y cierta ansiedad. La velocidad iba en aumento a medida que mi brazo derecho emitía movimientos, sin mayor iniciativa más que intentar ir rápido balanceando con momentos lentos.  Al escucharlo, encontré sonidos circulares. Momentos rápidos y lentos. 



Aquí dejo el enlace 


  

 

https://drive.google.com/file/d/1AcOWUbw7CXBJUF_oFbTP9406WbPrCtVv/view?usp=sharing

cómo se lleva el ritmo

by Claudia Campos -


Realicé el ejercicio dos veces, pues al momento de entrar al foro vi que algunxs compañerxs habían jugado con dos sonajas, una en cada mano, y me entró la curiosidad de probarlo.

La primera vez, fue con una sola sonaja que constó de un frasquito de vidrio semi lleno de semillas de achiote y maíz. Me fui a una habitación y cerré la puerta, la ventana ya estaba cerrada, puse el cronómetro, me coloqué al centro de la habitación y comencé a mover la sonaja. Primero, mi cuerpo intentaba acomodar el sonido a su criterio, lo sentí porque las semillas chocaban con la tapa del frasco de forma muy directa, generando un agudo innecesario y muy fuerte que sentía interrumpía cierta fluidez. Me incomodaba, entonces mi mano comenzó a jugar con las posiciones mientras seguía moviéndose hasta encontrar una forma en que las semillas sonaban rítmicamente y no hubieran fuertes contrastes. Por el choque con el material de vidrio, el sonido era de un toque levemente agudo como si fuera una suerte de campanillas. No pasó mucho luego de haber empezado cuando me fue imposible quedarme quieta, y mis piernas comenzaron a moverse de forma que balanceaba mi cuerpo levemente de un lado a otro, meciéndose en un arrullo. Haberlas mantenido fijas en el suelo hubiera sido un poco forzado. Mi mente comenzó a concentrarse en el sonido y su continuidad, o sus variaciones. Genuinamente, mi brazo comenzó a soltarse mucho más en su movimiento, acompañando al ritmo. Algunas veces acercaba más la sonaja a mi cabeza, a mis oídos o a mi frente, y luego la alejaba según sentía que me saturaba/cansaba, o si me ayudaba a estar más inmersa en el ritmo. Sabía que mi cuerpo daba algunas vueltas ligeras, a veces levantaba la cabeza y me topaba con la luz que se sentía a través de mis párpados cerrados, me balanceaba bastante y daba muchas vueltas ligeras, nunca sobre un mismo eje. Estuve alrededor de 10 minutos inmersa en el ejercicio, hasta que escuché un sonido fuerte que me distrajo abruptamente y abrí los ojos.

Estuve un poco desconcertada luego de cortar el ejercicio abruptamente. Me acerqué al foro dispuesta a contar mi experiencia y me ocurrió lo que comenté al inicio sobre usar dos sonajas.

La segunda vez, decidí estar con la puerta abierta para que los sonidos que ocurrían alrededor se filtraran si así sucedía. Preparé una sonaja con una cajita de madera con objetos antiguos que tenía adentro, unas llaves y algunos llaveros pequeños. Quería encontrarme con el sonido de la madera, más grave y familiar, para variar un poco ese "tin-tin" agudo que genera el vidrio. Comencé buscando un acoplamiento que me fuera cómodo -supongo que es lo mismo decir que sonara bien para mí-, pero al darme cuenta que la sonaja de madera era muy fuerte, alejé el brazo que la sostenía y la hacía sonar solo en la última nota, acompañando la continuidad de la sonaja de vidrio. Me percaté esta segunda vez que son mis piernas quienes primero empiezan a moverse leve y genuinamente al estar parada, tras ese movimiento más continuo comiendo a balancearme de a pocos hasta que todo mi cuerpo entra en esa marea de movimiento bajo una coordinación genuina e impensada. Nuevamente, por momentos acercaba la sonaja de vidrio y la alejaba, o la hacía bailar alrededor de mi cabeza en tanto me era posible anatómicamente seguirla haciendo sonar. En un momento comenzó la transición de absoluta inmersión, como un recogimiento hacia arriba pero, a la vez, una expansión del cuerpo en la mente y a mi alrededor. Era consciente de que me movía, no planeaba ningún movimiento, pero no era muy consciente de mi entorno físico salvo por el suelo en contacto con mis pies. Era un vaivén muy concentrado en la expansión, no sé si una suerte de desaparición, pero bastante interesante. Por momentos me encontraba feliz y sorprendida, por algunos instantes me saturaba el sonido y alejaba la sonaja, pues al parecer en esa inmersión casi absoluta (quizás fue un momento de trance) los sonidos se intensificaron, manteniendo en primer plano las sonajas y en los demás planos el sonido del entorno, el cual no me distrajo en absoluto durante el ejercico. Pienso que quizás o bien se integró, o bien mi concentración en la continuidad de las sonajas los ignoró. 


Gracias por el ejercicio, Daniel. Lo disfruté bastante! 

Saludos a todxs 


SONAJA PEZUÑAS CUERPO AGUA

by Paz Plaza Hernández -


Como siempre empecé preparando el espacio prendiendo un sahumo e intencionando el ejercicio. Empecé parada y con dos sonajas en las manos, una de pezuñas del territorio andino que compre en Bolivia y otra de cascabeles metàlicos. El sonido de esta última lo sentí muy agudo y lo solté, me quedé solo con las pezuñas las cuales tienen un sonido que siempre me ha remitido al agua y que ya he utilizado para algunas acciones para dialogar con las aguas, o en espacios de ausencia de ellas.

Y empecé a agitarlo en mi mano derecha. y hacerlo sonar de forma constante. cerré los ojos y a mi mente el sonido trajo a mi memoria esas acciones, esos lugares y esas aguas. Y volví para sentir mi cuerpo y a la escucha. orgánicamente empezò a salir un ritmo constante pero que acentuaba ciertos momentos, y en esos momentos propiciaba el movimiento o desplazamiento, para ir variando las partes de mi cuerpo que me invitaba a mover. me conecte con los sonidos, despertando mi memoria líquida, la memoria de los fluidos en mi cuerpo, y me entregue para empezar a desplazarme, por la pieza a ojos cerrados. y desde el mismo movimiento del brazo coordinado agitando el origen del sonido, como en una proyección con el cuerpo. y como origen de la pulsión del movimiento. el brazo transmite y moviliza la parte del cuerpo que se siente llamada al movimiento. y la invitación del movimiento la percibí de manera circular, ondulante y en desplazamientos para extender y desplazar. fui movilizando luego la sonaja para tocarla sobre distintos lugares del cuerpo. la cabeza, un lado y el otro, la sensación sonora era tan fuerte que podía percibir la vibración aguda y potente en el oído más cercano, que a ratos llegaba a un umbral muy intenso que se volvía incómodo y lo alejaba. La moví por sobre distintas partes de mi cuerpo, como mapeando y siguiendo un flujo. sobre las extremidades, la cabeza, el cuello, los brazos, el cuello, corazón y el estómago. Me quedé un tiempo en ese lugar, que durante el día había estado tensa trabajando, con un nudo en el. Y concentré mi atención en la vibración y el sonido traspasando a mi piel y mi estómago, y seguí recorriendo, cambiando de mano la sonaja y probando haciéndolo con ambas, y desde ahí también haciendo círculos de arriba y abajo, hasta llegar a la piso y bajar el cuerpo a el. Extendida por el piso. y desde abajo seguía extendiendo mi mano por sobre, hacia arriba y aunque seguía el ritmo, la experiencia sonora era distinta. me quedé largo rato en el suelo desplazando mis extremidades al fluir del sonido, como un fluido, un cauce. y me senté y alce las manos agitándolas por largo rato. bajando lentamente a la cabeza por sobre, y deje que llegara a tocar el pulso sobre la piel, sobre el pelo y bajando lentamente al rostro, boca, cuello,corazón, estómago, útero, y me quedé un momento ahí, sintiendo la vibración y el pulso. sintiendo el movimiento fluido, hasta avanzar lentamente al suelo y quedar en percusión con el. disminuyendo lentamente el movimiento, y agachando mi cabeza y cuerpo por sobre lentamente a la par. hasta quedarme replegada sobre mi misma y escuchar como sutilmente iba desapareciendo el sonido de la sonaja percutiendo en sí misma y el suelo. poniendo atención hasta el sonido más imperceptible, y el silencio. me quedé largo rato en esa postura quieta percibiendo como quedaba la sensación en mi cuerpo y la vibración sonora en mis oídos. y a los minutos sonó mi alarma y agradecí que baje la intensidad de forma orgánica y no de golpe con la alarma, para volver en calma al aquí y ahora.


Les comparto tambien el ritmo que me acompañó, si bien no se me ocurrio grbar toda la experiencia, que me parecio muy hermoso de escuchar desde la experiecia de otrxs, por la experiencia corporal y ritmica me quedo grabada la sonoridad del ritmo asi que la replique brevemente para compartirselas.


muchas gracias por el ejercicio, lo disfrute muchisimo!

buen findesemana y nos vemos mañana!


Danza y Juego

by Daniela Berrios -

 Que tal todo el mundo ¡¡¡¡

Realice el ejercicio dos veces, la primera vez sola en el patio de mi casa con una botella de plástico llena de porotitos y lentejitas …para mí fue fácil comenzar el ejercicio, mi cuerpo que gusta de la danza esta siempre dispuesto al movimiento. Comencé a batir la botella de afuera hacia adentro, consciente de buscar un movimiento ondulante, tanto en el ritmo del instrumento como en el ritmo del movimiento, pasado unos minutos cerré mis ojos y comenzaron movimientos más lentos y controlados, casi en el mismo lugar, no me gusta mucho estar con los ojos cerrados, por lo que decidí abrirlos nuevamente y comencé nuevamente a moverme más fluidamente, ocupando el espacio y permitiendo que el sonido de mi instrumento fuese más fuerte.

Me quede largo rato, no se cuanto y me di cuenta que podría haberme quedado una eternidad, hasta que sonó mi celular …..

La segunda vez lo realice con mi hija Pastora que ha sido una acompañante de muchos de los ejercicios del curso. Esta vez ambas con los ojos abiertos, yo con mi botella, ella con dos huevitos de percusión, uno en cada mano. Comenzamos a movernos en círculo, una frente a la otra ….sin pensarlo y sin buscarlo comenzamos una dinámica de copiarnos ciertos movimientos , como si quisiéramos hacer una sola danza , coordinada .Nos quedamos largo rato, buscando nuevos ritmos, rápidos , lentos …..un juego.


Les abrazo desde el frio invierno del norte de Chile ¡¡¡


Escucha, ritmo y movimiento.

by Xiomara Valdez -

Hola, cómo estas????

Que bonito que algunos compañeros lograron hacer grabación de sus maracas. 

Realicé 2 veces el ejercicio, la primera vez lo hice con un botecito de plástico y maíz palomero, fue en la noche, lo realicé durante 20 minutos, cuando  lo estaba haciendo tuve el impulso de querer grabarlo, ese pensamiento me sacó de lugar, aunque continúe, no quise parar. Durante el trayecto me di cuenta que tengo que continuar meditando, porque los pensamientos llegan y me invaden. Después de un rato sentí que alguien más estaba ahí conmigo no era solo una maraca se escuchaba otra, haciendo consciencia y claridad era el rebote de mi misma maraca, mi giro se inclinó hacía el lado izquierdo. el sonido de las maracas hacía moverme, mi cuerpo se convirtió en la maraca, la vibración era de mi centro hacía ellas.

Cambié de niveles y direcciones, trataba de ocupar ambos brazos para moverla. La variedad de sonidos que se produjeron fue una sorpresa para mí, va tomando su forma y claridad conforme el tiempo. La alarma que utilicé para detener el ejercicio fue algo brusca. Me gusto el descubrimiento y decidí volver a hacerlo. 

La segunda vez, hice dos maracas de maíz con arroz, realicé el ejercicio a medio día. Anteriormente no mencioné que lo hice en la salita-cocina de mi casa, mi lugar preferido por toda la ventilación y luz que entra. La experiencia fue diferente porque fue un placer tener las dos maracas, me sentí equilibrada, los pensamientos iban y venían.

Es muy bello cuando el sonido se va transformando y sucede paulatinamente, es claro cuando intervengo para cambiar el sonido, cuando mi cuerpo me dice como suceder, y nuevamente sentí que necesitaba moverme como si yo fuera la maraca y comenzaba a vibrar, abría mis brazos y dibujaba un circulo, también me flexione para tener una postura hacía adentro. En esta ocasión para iniciar y terminar mi secuencia utilicé una aplicación llamada mindbell. :)

Las dos experiencias fueron muy buenas. 


Saludos!!!!!!! 



RITMO Y MOVIMIENTO

by Ángela González Rodríguez -

La habitación acoplada a estudio fue lugar para hacer el ejercicio de movimiento-sonido, lo realice en horas de la tarde cuando no había nadie en casa, una hora tranquila. Mi sonaja fue un tarro de aluminio en el cual introduje unos fríjoles, el ejercicio duro 10 minutos. Inicié cerrando la puerta de la habitación, luego cerré los ojos y empecé a mover la sonaja verticalmente, generando un sonido fuerte y oscilante incluso molesto, mis primeros movimientos fue caminar adelante -atrás, aproximadamente 2 minutos después  mi cuerpo empieza a moverse diferente, mi mano cambia los movimientos de la sonaja rápido-lento, incluso mis pies se mueven diferente; después de 5 minutos mis ojos se abren porque en el lugar hay varios muebles y me incomodan para realizar el ejercicio, esto limito mi ritmo y mi movimiento, pero aun así decidí continuar moviendo la sonaja lo que produjo  movimientos como agacharme subir-explorar  a través del sonido. Decido terminar a los 10 minutos. A modo de conclusión, puedo decir que fue un ejercicio complejo el tener que enfrentarme a un sonido extraño, que en algunos momentos se tornó en invasivo y a la vez irrumpió el ambiente; es una experiencia diferente tanto en lo sonoro como en lo corporal; en la parte sonora me afecto me di cuenta con el ejercicio que los sonidos fuertes son difíciles de abordar, por otro lado también pude sentir que el sonido afecta directamente al cuerpo y genera variación en el movimiento.


sonar metálico y destellos blancos

by Malinali Mosqueira -


Mi actividad con la sonaja duro como 6 minutos y medio no puse alarmas ni temporizador, me propuse hacer un balance entre el tiempo que calculara mentalmente mayor a 7 min y lo que yo intuyera y sintiera que era suficiente. Al final no logre que el tiempo realizando el ejercicio fuera mayor a los 7 minutos pero si llegue experimentar una sensación similar al trance y aunque el ritmo que mantenía tenia variaciones en su aceleración no senti en ningún momento que estas variaciones fueran repentinas , de hecho al principio hice un ensayo corto y me di cuenta de que el ritmo y su aceleración era dirigido por mis pensamientos y mi sentir y no se mantenía muy homogéneo, después busque un ritmo más o menos fácil de mantener y empecé la grabación y la realización del ejercicio tratando de que fuera el ritmo de la sonaja el que marcara el ritmo y la secuencia de mis movimientos y sensaciones y no al revés. Esto ultimo tampoco lo logre del todo pero siento que de alguna manera me resulto más gratificante lograr un balance entre como influía mi estado al ritmo que estaba produciendo y como me influía este a mi.  

La sonaja que utilice en realidad solo es una un pareo de danza árabe envuelto en mi mano, al leer las instrucciones de la actividad casi enseguida pensé en usarlo porque me atraen mucho los sonidos metálicos y de cristales.

Durante la actividad camine por la habitación donde estaba , a veces de frente , a veces en diagonal o de reversa pero sobre todo caminando en círculo sintiendo los limites del espacio en el que me encontraba. Durante el ejercicio a mi mente venían imágenes de destellos blancos en fondos oscuros y fríos , en ocasiones como delgadas monedas de plata cayendo y sacudiéndose y otras como el brillo de gotas gruesas de lluvia que caen.  

Termine el ejercicio en un momento culminante en el que el ritmo fue más acelerado que en cualquier otro momento de la actividad, solté un suspiro que se sintió un poco catártico e hice que sonara de nuevo un poco el ritmo de la sonaja antes de finalizar con la grabación.  

Grabe la actividad que realice la grabe tanto con mi grabadora como con mi cámara. Lo grabado en mi grabadora de mano se escuchaba muy mal , con mucha interferencia y eco pero lo que grabe con mi camara quedo bien a grandes rasgos. Así que después de ver la grabación y percatarme de algunas cosas que no había notado (como que también realice algunos movimientos ligeros con mi cabeza que seguían el ritmo y que evitaba acercarme mucho a las esquinas) , guarde el audio del video para compártaselos en mi participación en este foro. 



 

 

Electricidad

by Areli Veloz Contreras -

Mi ejercicio duró aproximadamente 15 minutos. La experiencia fue placentera, al principio el sonidos de la sonaja era muy lento, casi mi cuerpo no se movía, pero después mi mente se conectó con el sonido y algunas partes de mi cuerpo empezaron a tener el ritmo que la sonaja iba pautando. Los movimientos eran largos, mi manos se empezaron a extender junto con mis piernas, me sentía como en una danza, mis pies se aligeraron y mis manos también. Después el ritmo se hizo más fuerte y el sonido de la sonaja aumentaba, mis pies corrían y corrían, era una sensación de mucha energía, la energía en mi cuerpo era muy activa, en algún momento me sentí como si estuviera en el agua sumergida profundamente y, a los segundos, sentía que estaba en el aire, sintiéndome tan ligera y llena de electricidad. Creo que si pudiera describir la sensación sería con esa palabra “electricidad”.

Después sentí cansancio, fue como si esa energía acumulada hubiera tenido la necesidad de salir de mi cuerpo para liberarse un poco y pasar a un estado de tranquilidad. El sonido de la sonaja se fue haciendo lento, junto con los movimientos de mi cuerpo, me empecé a sentir parte del sonido de la sonaja, es decir, era sonido también, esa fuerza que el sonido tiene también en su tranquilidad. Al ir terminando el ejercicio me sentí en paz.

Esta semana en particular he tenido mucho estrés por ser finales de semestre, creo que un poco el ejercicio me ayudo a liberar tensiones, así que fue una sesión que me hizo estar en tranquilidad y sentirme no sólo parte de un mundo material, sino parte de un mundo sensorial donde el sonido tiene un lugar importante.


Sinfonía del Arroz

by Celeste Juárez -

En la sala de estar con mucha claridad y soplando el viento característico que anuncia la llegada de un verano muy caluroso, utilicé un frasco de aluminio y lo llene de arroz. Intente seguir las instrucciones de conseguir un ritmo, sin embargo, el ritmo se fue mutando en el proceso, sin estar consciente de ello percibí que ese ritmo cambiante tenia sentido, que era parte de un solo ritmo y en medio de esa contradicción de mantener algo monótono me surge el nombre Sinfonía del arroz y lo pienso y me gusta. Luego experimento la sensación de abrir los ojos y la realidad me absorbe, me distrae, entonces los volví a cerrar y me enfoco en el sonido nada mas. A lo lejos escucho ruido exterior de vehículos, abro de nuevo los ojos y tomo asiento, definitivamente la realidad me absorbe y no entiendo porque la necesidad de abrir los ojos, me pongo de pie y cierro los ojos. Sigue la sinfonía tomando sabor a cumbia, a tropical, el ritmo de mi corazón, el de mi respiración y mi cuerpo se mueve poco a poco y me recuerdo el vaivén de las olas del mar, siento la brisa del mar, mis pensamientos se transportan a una playa de arena blanca y solo observo el mar, baja el ritmo, se vuelto lento. Luego la realidad me vuelve a absorber, mis pensamientos divagan, pienso en lo cotidiano, las noticias, los vehículos, pero no dejo de crear ritmo y eso me intriga. Se acaba el tiempo y pauso la grabación. 





Con mucha emociòn

by Susana (Su) Varela -

Quiero contarles una experiencia personal que viví justo esta semana, a propósito de haber revisado el ejercicio hace días y estar en la nebulosa pensando muchas cosas...El lunes pasado se fue con mi santa nuestra querida compañera y amiga Verónica Vejar Báez, de la familia Afro chilena de la regiòn de Tarapacá.

Madre de amor, danzarina de los aires con cadencia y hermosura, dio la batalla de un cáncer terminal hasta el final.

Su despedida fue un ritual con carnavales en medio de la pandemia...y las sonoridades llevaban sonajas...en mi estado meditativo cerré los ojos con mis ojos llenos de lagrimas y me atreví a vivir ese momento, solo para visualizar luz... fue una  vivencia espiritual, de nuestra gran familia afro, en donde solo nos importa el respeto, y el amor por Aña ( Espíritu del tambor)...

Hoy volví a realizar la experiencia con una de las sonajas que escogí que tengo en casa, y viaje por varios ritmos, pero no pude cerrar los ojos por ,mucho tiempo, tenía la necesidad de estar conectada  con mi alrededor, en tiempos pase por saya boliviana, luego cumbia, luego tumbe carnaval, festejo, bullerengue, currulao,para luego fijarme que sin querer volvía a conectarme con la compañera...son tiempos sensibles, y créanme …sin la música en su diversidad cultural...no se donde estaría!

Abrazos musicales, rítmicos y dancísticos <3 

danza- frase ritmica

by Vanessa Jesus -

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El sonido que elegí de ojos abiertos para empezar se ha cambiado al cerrar de los ojos.

Con el movimiento del cuerpo empiezo a bailar, y me salió una frase rítmica.

Mamãe torrou… mamãe torrou… (portugués)

En un momento que abrí los ojos me perdí del ritmo.

Pero al cerrar conseguí retornar.

Después de unos minutos más brazos se cansaran y quise saber cuanto tiempo había pasado.

Yo flotaba entre momentos de danza y momentos de pensamiento en el ritmo que me hacia desconcentrar de él.

Quiero probar hacer una vez más el experimento con un objeto mas ligero, para que pueda moverme en el espacio.

Aquí comparto mi breve relato, junto a imagen de los objetos que elegí y el sonido que grabé.

 

 


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Escucha, ritmo e invocación

by Bruno Rosales -

Mi ejercicio duró 18 minutos. Lo realice en el departamento al que me acabo de mudar (aún sin tener mis muebles completos y en algo de desorden), con una pequeña caja cuadrada que contenía algunas tachuelas. Durante el proceso cambié repetidas veces de ritmo. Empecé intelectualizando mi escucha y mis movimientos corporales, pero en poco tiempo comencé a fluir entre el ritmo y el movimiento corporal. Me moví poco del espacio, prácticamente di vueltas en un diámetro de unos 3 metros, pero mis movimientos ondulaban entre lo enérgico y extendido —así como repercutiendo en el suelo—, a lo ligero, bajo y suave —apenas perceptible—. Curiosamente fui mucho de altas y bajas muy pronunciadas. En un punto, debido a eso, sentía que invocaba a mis fantasmas y, particularmente, mis miedos actuales. Veía en mis ojos cerrados una persona enfrente de mí, siempre, el miedo de un fantasma (cabe destacar que yo nunca he creído en ellos ni lo haré —al menos no en el sentido paranormal—, pero así lo sentía) que me hacía dudar, sentirme inseguro. Así que, creo, tres veces abrí ligeramente los ojos y corroboré que no hubiese nada. Eso cortaba el flujo, pero también le añadía una especie de refuerzo emocional para que lo realizara con aún más fuerza y convicción. En un punto mi boca se abrió y comenzó a exhalar ligeramente conforme a mis movimientos, hasta que mi mano decidió cesar suavemente y quedar en silencio unos segundos. Ahí supe que era el final. Abrí los ojos, me asomé a la ventana, y descubrí otro espacio en ella —evidentemente, estoy mudándome— que llenó mi vista para comenzar a reconfigurar mi arquitectura mental. Fue realmente el acto de ver a través de la ventana lo que sentí. Un nuevo porvenir en un hogar que debo volver seguro para mí. Posterior a eso, reflexioné un poco y me di cuenta que también a lo largo del ejercicio mis movimientos partían de una imagen mental que semejaba líneas. Seguía líneas en mi cabeza: "Arriba-abajo-arriba-arriba-izquerda.../Flecha-flecha-flecha..." Eso me daba dirección en mis movimientos y, finalmente, era inevitable que fuera así porque mi objeto era cuadrado, no circular. El hecho de que fuese así requería de movimientos en direcciones similares a la geometría de un cuadrado para producir sonidos claros que evocaran diversos patrones rítmicos. Me parece genial ver cómo el objeto también guía al sonido y no solamente nosotros a él. Ahora que escribo esto, me siento más en tierra, más seguro en mi nuevo espacio. Más sereno. No sé qué hará el fantasma de mi miedo en este momento, pero aprenderé a dejarlo ir o a que sea una buena compañía en mi vida. Finalmente, ese fantasma no puede evitar el hecho de que la vista en la ventana es verde y procura otros caminos donde crecer en lo que sigue.

Escucha, ritmo y movimiento

by Jhonathan Villegas Betancourth -

Un saludo para todxs. 

Para mi ejercicio utilicé monedas, las metí en un tarro en el que ambas tapas (arriba y abajo) era de una lata y su circunferencia era de cartón. El sonido se mezclaba entre la superficie de las tapas, ahí sonaba con más intensidad, con un poco de estridencia, y la materia del cartón de donde emanaba un sonido contenido producto del choque entre las monedas. El ejercicio lo hice en la tarde noche, semidesnudo, con los ojos cerrados y descalzo. Programé una alarma en el celular e inicié. Me ubiqué en el centro del lugar donde está mi cuarto y busqué entrar en un ritmo lento, mi cuerpo siguió ese ritmo y ese sonido que era como el de un llama lluvia, este instrumento andino. Comencé a mover los pies y la cabeza como en círculos. Cuando llevaba ya algo de tiempo así empecé a perder la noción del espacio. Luego caminé y salté siguiendo el sonido, mi cuerpo sentía escaramuzas. En la medida en que avanzaba el tiempo, iba combinando el ritmo entre el frenetismo y la pausa y me dejé llevar, no escuché nada externo al sonido mismo de las monedas en el recipiente, tuve cierta sensación, por momentos, como de desvarío. No vi ninguna luz, pero sí sentí alteraciones de conciencia, sobre todo espacio-temporales. Estaba bien sumergido en el ritmo que no me percaté de la alarma del celular, le había puesto 10 minutos, solo paré cuando me sentí algo agotado. Mi ejercicio duró 13 minutos y algunos segundos. Luego me recosté en la cama y pensé en mi silencio, el silencio de los animales y en un libro que leí hace un par de años y que hace parte de mis predilecciones, el libro se llama El silencio en la era del ruido. El placer de evadirse del mundo, de Erling Kagge.  

Danza Sonaja

by Diego González -

Realicé el ejercicio a la media noche. Elaboré mi sonaja con una lata cilíndrica de metal con tapa y le agregué tachuelas de plástico con punta de metal. Apagué la luz y me vende los ojos para concentrar mi atención. Marqué la alarma del cronómetro en 20 minutos, active la grabadora de sonido y comencé a probar un ritmo que pudiese seguir con la sonaja. En un principio me costó un poco encontrar el ritmo. Comencé a mover mis pies poco a poco, en un ligero andar, sin moverme de mi lugar. Me saque los zapatos. Al poner atención en la repetición del sonido, perdí la concentración y el ritmo.  Continúe sin detenerme y encontré de nuevo el ritmo con una ligera variación en el movimiento de la sonaja y el sonido. Esto me sucedió en varias ocasiones durante el ejercicio. Racionalizar la escucha mientras me movía me sacó de la atmósfera, como sí me encontrase por a travesar un umbral. Sin detenerme, noté las continuas variaciones del sonido. En un momento incorporé una estrofa en mi mente para seguir el ritmo “vivir aquí” o “vive aquí” que terminó en “aquí”. Los ligeros pasos fueron convirtiéndose en giros que acompañaron la parábola que formó el movimiento de la sonaja en mi mano al seguir el ritmo. Seguí dando giros y giros. La imagen en mi mente se mantuvo en un fondo negro predominante con unos ligeros destellos blancos. Experimenté una dispersión temporal que noté al escuchar la alarma del cronómetro. Me sorprendió que hubiesen pasado los 20 minutos. Me detuve y sentí un estado eufórico que agudizo mis sentidos, mientras me incorporaba poco a poco.