CONVERSACIÓN COLECTIVA.

El texto de Pilar Gonzalvo abre un panorama sobre la importancia del estudio y registro de la vida cotidiana como fuente invaluable de referencias para la comprensión de la historia, mientras que Amador Fernández-Svater y Yayo Herrera comparten sus reflexiones sobre las maneras de habitar y gobernar desde otras perspectivas nuestro presente invitándonos a transformar nuestros imaginarios colectivos.

Te invito a compartir tus reflexiones en este foro sobre las posibilidades que encuentras de intervenir en tu propio cotidiano a partir de las ideas planteadas por Amador Fernández-Svater y Yayo Herrera. 


VIDEO HABITAR LO TERRENO:



Intento de habitarse

by Monserrat Cortés Herrera -

La charla entre Amador Fernández y  Yayo Herrera, me encanto porque trajo a mi cabeza preguntas que son parte de mi día a día, de igual manera sumó más a esta lista. 

Algunas de mis cuestiones previas a esta charla eran:  ¿Cómo me relaciono con mi entorno?, Cómo los medios de comunicación y publicidad dictan mi estar?, ¿Qué tan consciente soy de los problemas que suceden a mi alrededor?,  ¿Qué tan proactiva soy en mi día a día? Preguntas a las que la charla respondió: necesitamos sentir lo que pasa como si nos pasara a nosotros, es decir, habitar dejando que nos afecte, estar hecho de la situaciones, ser las situaciones, activar el cuerpo  y el afecto. Es a través de estos dos últimos que se genera el vínculo con otros, vínculo que te permite ser más. 

En estos tiempos de globalización, tecnología, redes sociales, tenemos información al alcance de la mano que satura, confunde,  vuelve difícil el comprender cómo vivir el día a día aunque ya nos hayan estipulado el cómo. Esta manera de vivir es abstracta, antinatural, por eso no terminamos de sentirnos cómodos en ella; nos cuestionamos, nos afecta, y buscamos un fin idealizado difícil de lograr porque lo que se ha establecido como meta es abstracto.  Por esto mismo, Amador nos invita a vivir desde un nuevo sentir, una nueva sensibilidad terrenal, que tiene contacto con su entorno, con el cuerpo y con el otro.  Vivir el día a día el mundo al que damos forma y nos da forma, ser un trozo de esta materia.  Dejemos la vida efectiva que nos han planteado instituciones abstractas mediante las tecnologías de la información y la comunicación, dibujando los contornos de esta.  Dejemos de ser humanos silenciosos, de partes cambiantes que tienen que vivir efectivamente en adecuación con el mecanismo social, capitalista, materialista, neoliberal y patriarcal. 

Hagamos una guerra a la vida efectiva que se nos ha estipulado vivir, en la que trabajamos por un fin abstracto que es el dinero con el que compraremos un objeto material que está hecho para ser obsoleto. Dejemos las tecnologías impuestas que fragmentan nuestro cuerpo con la falsa promesa de ser una extensión, que distrae la vista a lo abstracto y lo material para olvidar nuestra tierra, nuestros vínculos con el otro. Dejemos de pensar que la naturaleza está lejos de nuestro andar, la naturaleza es nuestro mundo. Hagamos una guerra defensiva habitando nuestra tierra, siendo mundo, generando vínculos con el otro para ser conscientes de nuestro cuerpo, de nuestro estar que se construye con el día a día con las acciones cotidianas.  Cotidianidad porque se deriva de la relación del hombre con su ambiente mediante la repetición, rutina y espontaneidad. Es a través de la práctica de esta que se generan vínculos con el espacio, la situación y el otro. El ser consciente de cada uno de estos mediante el cuerpo sería vivir afectivamente, sintiéndolo todo, generando conocimiento por las sensaciones. Dejemos de vivir efectivamente para vivir afectivamente, así podremos hacer una guerra defensiva en contra de este mundo abstracto.



Telar Escénica

by Paula Andrea Sánchez -

proyecto de investigación  dramaturgica latinoamericana para la escena circense

Hace un tiempo trabajé con un  grupo de mujeres en un proyecto que pretendía darle contenido latinoamericano a la escena circense, el proyecto se llamó Telar escénica, un proyecto realmente hermoso que tuvo que ejecutarse en pandemia,  desde este lugar surgieron muchísimas preguntas, sugerencias, reflexiones y materialidades que vinieron a asistir nuestra investigación... ¿como pasar por el cuerpo conceptos latinoamericanos, y aun más cuales eran esos conceptos, sentires, fuerzas, memorias que atraviesan todo nuestro territorio?, uno de los focos estuvo justamente en volver a lo esencial, a los elementos, a la conexión con la tierra, y con las otras, sentimos en el fondo que latinoamérica, indoamérica, es una tierra llena de magia aun palpitante, aún puedes respirar esa ancestralidad, esa conexión materna con la tierra,  otros de los tópicos más importantes que abordamos fue la colonización, la dominación, el genocidio de los pueblos indígenas, la resistencia, las modernas dictaduras y nuevamente la resistencia, esta guerra defensiva que por siglos venimos librando los oprimidos, los defensores de la tierra justamente, que como se menciona en la charla, se transforma en un modo de vida, en un habitar político del mundo que implica otra sensibilidad que va surgiendo, que ya no está más en la abstracción, sino en la colaboración, esa es nuestra esperanza... volviendo a telar escénica, dentro de los elementos que trabajamos, la greda fue de los principales, sentir las manos en la arcilla roja, moldear y jugar con ella, darle vida y que ella nos diera vida, nos hacia sentir profundamente conectadas a la tierra, nos daba el sustento para poder llevar esos conceptos al cuerpo e ir tejiendo entre nosotras fragmentos dramatúrgicos, a la vez que tejíamos redes de afecto y contención que nos ayudaban  en los momentos más duros y solitarios de la pandemia, a través de la amistad, el amor, y el arte. El cuerpo se vuelve entonces protagonista, hasta que estos conceptos no pasen por el no serán realmente APREHENDIDOS.  Soy una convencida de que hay que habitar el cuerpo, por que creo que es lo mismo que habitar el presente, el cuerpo nos conecta al ahora, haciéndome consciente plenamente de él, es que estoy presente, el arte vuelve el cuerpo presente, la contemplación de la naturaleza vuelve al cuerpo presente, la respiración consciente vuelve al cuerpo presente... el peor daño que hizo la filosofía al pensamiento humano puede que haya sido esta eterna disputa planteada por Platón donde se instala un dualismo a la realidad que en verdad no existe y que aun nos pesa, a saber el mundo de las ideas V/S el mundo material... otra cosa que también llamó mucho la atención es la idea de resinificar el concepto de materialismo desde una perspectiva eco-feminista, la materia es la mater, la madre la tierra, hay que volver a la materia, o más bien volver a la unidad...

Habitar el cuerpo.

by Diana Pauina García Martínez -



El texto y charla entre Amador Fernández-Savater y Yayo Herrera me ha fascinado al tiempo que me ha entristecido porque reafirma lo que se quisiera ver como una ilusión. Expone la verdad de la guerra que el neoliberalismo hace a la tierra y todo lo que la habita, incluyendo nuestros cuerpos. 
Una vez leí que después de algunos minutos frente al ordenador, nos olvidamos de nuestro cuerpo, ¿podemos deducir lo que pasa después de varias horas?, ¿lo hemos sentido?, ¿cuánto tiempo al día podríamos pasar los adultos jóvenes, adolescentes y niños frente a los dispositivos ya sea comparando nuestras vidas en las redes sociales, jugando videojuegos o buscando artículos qué comprar para suplir nuestras carencias?
Me lo he peguntado más de lo que quisiera, pues constantemente me encuentro repitiendo la misma conducta que me lleva a esa reflexión. 
Sin embargo, encuentro en el cuerpo el instrumento valioso de nuestro encuentro con el mundo y todo lo que lo habita. Es por eso que llegué a estudiar teatro... no por el afán de ser actriz, sino por el de "hacer algo con mi cuerpo" más allá de las horas pasadas en un aula leyendo y analizando. Que no creo que la capacidad de análisis propia de otras actividades sea menos valiosa, pero me instalaba en un sedentarismo que no podía permitirme asimilar. 
Recuerdo varias charlas acerca de la trascendencia, incluso puedo recordar las palabras de un conocido acerca de los deseos carnales y como nos obnubilan. Todo esto acompañado de un "Hare Krishna" al despedirse. Mi argumento para con él, siempre ha sido el mismo. El cuerpo es valioso, es mi contacto con el mundo, mi canal sensual y sensible, mis posibilidades de ser y hacer, de crear. 
En algún momento, de adolescente también repetí "no quepo en mi cuerpo" con una necesidad de trascender la materia y elevar mi espíritu o algo parecido... producto de las drogas jajaja. 
Me ha parecido interesantísimo (por la posibilidad de  ser cuestionado) el enfoque antropocéntrico que hacemos de todo lo que ocurre en relación con la tierra y los fenómenos que llamamos "naturales". Pues como dice Sávater "nos colocamos como protagonistas de la peli" es decir, como gobernantes. También he charlado de esto con alguien en un encuentro sin propósitos reflexivos o de debate. Simplemente ha surgido. Esta persona me ha dicho que su maestro Lakota le ha enseñado que "debemos ayudar a la tierra a morir". Interpreto esto como que no podemos intervenir en sus procesos o que somos transitorios o que dejemos de empeñarnos en salvarla. O algo así. Sin embargo, le he respondido que si bien no somos salvadores de nada, es importante reconocernos como habitantes del mundo y que cuando ya sabemos algo que se nos ha revelado como en una visión, es imposible ignorarlo: "como hacer composta", le dije. "Si ya sabes que generas residuos y puedes separarlos, aunque lo olvides, después tocará tu hombro y te recordará que ya lo sabes y que es indispensable hacerlo". Cosas concretas como esa, todas relacionadas a la tierra, al cultivo, a la alimentación. Pues producto de toda la contaminación agrotóxica, de toda contaminación visual, necesidades creadas por el capitalismo, el desprecio de nosotros mismos y nuestras raíces, el rechazo de la pobreza como enemiga de las metas personales y la relación que se hace de ella con la gente del campo... es esta pandemia. 

Por último, quiero compartir un video-poema ilustrado que escribí y que un grupo de mujeres hermosas me ayudó a realizar. "Recitar la ausencia" es un concepto utilizado en el teatro Noh japonés para describir la presencia-ausente o la ausencia-presente de los koken, auxiliares de los actores. Estos koken están a la vista del público, pero no realizan acciones escénicas dentro de la ficción, su labor es ayudar a los actores a cambiarse o realizar algún movimiento de los elementos que están en la escena, pero están ahí: visibles, sentados, como en un estado de meditación. 
Esto lo he escrito y la interpretación de la ilustradora fue un poco hacia los temas del corazón, sin embargo también considero que se puede trasladar a cualquier aspecto... ya que me importa la sensación y vivencia de habitar el cuerpo en el tiempo presente. Por siempre. 

Lo que damos por sentado

by Edwin Noguera -

Creo que estoy muy alejado de mi cuerpo. Es curioso pensar que el cuerpo es el dispositivo mediante el cual mi alma habita el mundo y que sin importar cuan inmediato sea el acceso a mi cuerpo, estoy distante de él. Es una paradoja curiosa en la que la inmediatez es una ilusión, luego, los materiales y la charla propuestos me hacen pensar en un re-relacionamiento con mi cuerpo sin el tapujo de lo 'carnal' de lo 'mundano', por llamarlo de alguna manera. Ahora no es que no esté conforme con mi cuerpo, de hecho, siento que hay una cierta comodidad respecto de lo que soy corporalmente, pero, digamos que es una comodidad abstracta, desde el 'punto cero', y por ello me causa curiosidad situar mi relación con el cuerpo desde la materia y desde lo terrenal; aquí me siento empoderado de decir 'basta' a aquellas cosas que me hacen avergonzarme del conocimiento fundado en la relación del cuerpo con sus entornos; siempre me he sentido atraído por estar más presente y no aislado, pero no había caído en cuenta de lo que implica la presencia, y con esto me parece interesante hablar de una exploración de la presencia; una combinación de palabras que suena paradójica y absurda, pero que cuando nos damos cuenta de su trasfondo, nos invita a unos hallazgos profundos sobre una especie de desmantelación de estructuras que vienen afectando nuestra libertad de ser senti-pensantes. 

Habitar lo cotidiano

by Lidia Luna -

Para mí son dos grandes referentes, Amador y Yayo; me ha encantado volver a escuicharlos. De Amador valoro, sobre todo, su capacidad para llevar al campo del pensamiento conceptos que, como comenta Yayo, están muy arraigados en la cultura occidental. Me parece muy valioso, también, que este debate esté por fin sobre la mesa; que ir contra el tierra y no estando en ella, nos deshumaniza y además pone en riesgo la vida entera.

Aunque este también es un tema muy presente para mí y el verbo habitar me acompaña desde hace tiempo (belísima la contraposición por gobernar) me resulta difícil aterrizarlo en mi contexto. Como ya han visto en el recorrido, es un pueblo chiquito y hermoso, lleno de espacios naturales; una isla en el sentido literal de la palabra. En verano se llena de turismo, y en invierno se vacía casi de todo; desde que empezó la pandemia hemos perdido todas las actividades culturales. Así que quizá esos fueran dos ámbitos de intervención.

En cuanto al verano, es algo que he pensado muchas veces: hacer un pequeño folleto con un diseño bonito, artístico, que ponga en valor la naturaleza y las formas de vida tradicionales de este lugar; la cultura, en sentido amplio. Y venderlo a un pequeño coste, invirtiendo la ganancia en la recuperación del entorno o en actividades culturales para el invierno. En cuanto a este, quizá sea hora de participar de forma activa en el movimiento ciuidadano: hay un par de asociaciones culturales que han hecho muchas cosas pero también están bastante paradas.

Quedo atenta a las ideas que se les puedan ocurrir por aquí también :-) Este tema me lo llevo a una formación que daré presencialmente en Somiedo (Asturias, España) con una amiga que es historiadora del arte. Comparto el enlace porque me parece que está muy relacionado con esto, pero si no procede me dicen y lo retiro: La vida en el centro del arte. ¡Gracias!